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Parlem Telecom, en riesgo de descatalanización

Parlem cerrará este lunes, 31 de agosto, una etapa que comenzó hace doce años con la creación de una empresa de telecomunicaciones concebida expresamente como un proyecto arraigado al país en un mundo, el de las telecomunicaciones, controlado por gigantes sin identidad. El consejo de administración de Parlem Telecom formalizará el relevo de Ernest Pérez-Mas como presidente ejecutivo, después de que la junta extraordinaria del 7 de agosto aprobara una reestructuración financiera que ha traspasado el control de la compañía a la gestora de inversiones Inveready y a Global Portfolio Investments, el vehículo patrimonial de la familia propietaria de Mayoral. En el marco de este consejo, se nombrará un director general y un presidente no ejecutivo, que pilotarán la compañía con una ampliación de 4 a 10 miembros. Se incorporarán cuatro nuevos consejeros propuestos por Inveready (Sara Secall Ruiz, Aniol Brosa Muela, Sara Sanz Achiaga, Roger Piqué Pijuan -este último ya había sido consejero) y dos consejeras independientes: Silvia Martínez Losas y María Eulalia Oms Casano. Ahora bien, Martínez Losas está estrechamente vinculada a Inveready y es miembro de varios consejos de administración donde tiene presencia el grupo inversor, una circunstancia que matiza bastante la etiqueta de consejera independiente. Por otro lado, se mantienen los cuatro consejeros que había antes de la ampliación de capital: Ernest Pérez-Mas, Albert Buxadé Herrera, Carme Hortalà Vallvé y Ona Capital Privat SCR, S.A, representada por Oriol Lobo Baquer.

La junta de accionistas aprobó con más del 99% de los votos la capitalización de 17,5 millones de euros de deuda y una ampliación de capital de 7,95 millones. Al convertir la deuda en acciones, Inveready llegó inicialmente a superar el 50% del capital, pero renunció a una parte de sus derechos y fijó finalmente su participación en el 49%. Global Portfolio Investments, de la familia Domínguez de la Maza, una de las grandes fortunas andaluzas, se situará por encima del 20% de las acciones de Parlem.

En todo caso, el relevo de Pérez-Mas en la dirección de Parlem tiene una dimensión que va más allá de la sustitución de un ejecutivo. Es el fundador de una empresa que nació en 2014 con la voluntad explícita de crear una operadora de telecomunicaciones de origen catalán, en un mercado dominado por grandes grupos estatales y multinacionales. Parlem ha hecho de la proximidad, la atención en catalán, la vinculación con el territorio y el apoyo a la cultura y el deporte del país elementos centrales de su posicionamiento, atributos que forman parte del producto que la compañía vende a sus clientes, que aceptan que no tendrán el mejor precio del mercado.

Ahora, el proyecto de Parlem queda en manos de un núcleo accionarial diferente, con una gestora de inversión a la cabeza y con un importante vehículo patrimonial de capital malagueño como segundo gran actor. La cuestión que pone sobre la mesa este cambio no es si una empresa catalana puede tener capital de fuera, sino si la identidad que ha constituido una parte del valor de Parlem continuará formando parte de su estrategia cuando el fundador ya no tenga el mando ejecutivo.

Iverready salió de Cataluña con el 1-O

La estructura societaria que hoy controla Parlem tiene su domicilio principal fuera de Cataluña, aunque Inveready nació en Barcelona. En 2018, como muchas otras compañías, tras el referéndum del 1-O trasladó la sede de algunas de sus sociedades a Madrid sin ninguna razón financiera pública. En 2020, en cambio, se trasladó totalmente a Euskadi por los beneficios fiscales que ofrecía el gobierno vasco. El segundo gran actor de la nueva estructura, Global Portfolio Investments, es un grupo empresarial con sede en Málaga. Mayoral ya era antes de la reestructuración un accionista relevante de Parlem, con el 19,14% del capital, y tuvo un papel decisivo a la hora de impulsar la junta extraordinaria que debía permitir resolver el problema financiero de la operadora.

No hay una deslocalización explícita de Parlem. La empresa sigue siendo catalana, cotiza en BME Growth, opera principalmente en el mercado catalán y mantiene a Cataluña como eje de su negocio. Pero el fundador de Parlem pierde el control y el nuevo accionista de referencia es una gestora de inversión con domicilio actual en Donostia, con un segundo gran socio que es un grupo patrimonial malagueño. Es esta transformación de la naturaleza accionarial, y no simplemente el origen geográfico de los inversores, la que da sentido al riesgo de descatalanización. El recorrido natural de estos grupos de inversión es una operación financiera alejada de los valores fundacionales de Parlem.

Ernest Pérez-Mas, president de Parlem. Barcelona 09.04.2026 | Mireia Comas
Ernest Pérez-Mas, presidente ejecutivo de Parlem. | Mireia Comas

La catalanidad como activo empresarial

Sobre el papel, tampoco hay ningún anuncio de los nuevos accionistas que permita afirmar que quieran abandonar el uso del catalán, retirar los patrocinios o modificar radicalmente el posicionamiento territorial de la marca. El riesgo es otro: que una nueva estrategia empresarial, más orientada a rentabilidad, escala y eventuales operaciones corporativas, reduzca progresivamente aquellos elementos que no tienen una traducción inmediata en la cuenta de resultados, pero que han contribuido a construir el valor de una marca que actualmente tiene 250.000 servicios entre líneas fijas y móviles y 150 trabajadores.

Y es que Parlem nunca ha competido con Telefónica, Orange, Vodafone u otros grandes grupos por volumen, red propia o capacidad financiera. Su principal posibilidad de diferenciación ha sido construir una marca cercana y reconocible. Y esta estrategia ha tenido una dimensión lingüística, pero también empresarial. El cliente de Parlem no solo compra fibra, móvil o telefonía; en la medida que la compañía ha conseguido construir identificación con sus clientes, también compra una determinada manera de entender el servicio y la relación con el territorio. Cuando Parlem se incorporó a BME Growth en 2021, la compañía situó precisamente este ADN catalán entre los elementos que definían el proyecto.

Del Girona y el Nàstic a la cultura catalana

Parlem ha hecho de los patrocinios una extensión de su identidad corporativa. El Girona FC es uno de los ejemplos más claros. La compañía es patrocinador oficial del club y ha mantenido una relación sostenida con la entidad, asociada a valores como la proximidad, la catalanidad y el compromiso territorial. El Nàstic de Tarragona es otro de los pilares de su política deportiva. Parlem ha sido patrocinador principal del club tarraconense. Pero es en la cultura donde esta estrategia resulta especialmente significativa. Parlem está vinculada a la Setmana del Llibre en Català, a los Premis Enderrock y a otras iniciativas culturales como el patrocinio tecnológico de los Premis Gaudí y el apoyo al grupo de Mataró The Tyets. La compañía también ha sido reconocida por su implicación con la lengua y la cultura catalanas, con apoyo a Plataforma per la Llengua.

Por eso los patrocinios también son relevantes en el debate sobre el futuro de la empresa. No son solo inversiones publicitarias que se puedan sustituir fácilmente por campañas comerciales convencionales. Forman parte de la manera como Parlem ha construido su reputación, y si la nueva propiedad redujera sustancialmente o sustituyera estas inversiones por una estrategia de marca desvinculada del territorio, sería uno de los primeros indicadores visibles del cambio de filosofía empresarial.

Una abogada especializada en fusiones podría ser la presidenta

El relevo de Ernest Pérez-Mas es la consecuencia más visible de todo este proceso. El fundador había recuperado las funciones ejecutivas en marzo tras la salida de Xavier Capellades como CEO, quien había asumido directamente la gestión de la compañía cuando las negociaciones con Avatel se rompieron. Ahora, solo unos meses después, dejará la presidencia ejecutiva porque el nuevo consejo impondrá una estructura de gobierno adaptada a las nuevas mayorías. Pérez-Mas ha sido durante años la cara visible de Parlem, y si bien su relevo no significa que desaparezca automáticamente cualquier vinculación del fundador con la compañía, sí que pone fin a su papel como máximo responsable ejecutivo. De hecho, Pérez-Mas recibirá una oferta de los socios mayoritarios para ejercer alguna función dentro de la compañía, y el mismo fundador reclamará en consejo de administración una explicación sobre cuál será la hoja de ruta de Parlem a partir de ahora.

Imagen de una tienda de Parlem / Cedida por Parlem

Orange, destino final de Parlem?

Actualmente, Parlem presta la mayoría de servicios a través de la infraestructura de Orange. Un paquete comercial lo suficientemente interesante, 250.000 servicios, que la nueva estructura accionarial podría utilizar para que la compañía acabe siendo objeto de una operación corporativa y pase a manos del operador francés. No hay ningún anuncio oficial de negociación en este sentido, pero el escenario no es ajeno a la lógica de concentración del sector. Orange ha completado este 2026 la compra del 100% de MasOrange tras adquirir el 50% que aún estaba en manos del vehículo inversor Lorca, y controla así el principal operador español por número de clientes.

El interés de una eventual operación sobre Parlem estaría precisamente en un posicionamiento muy definido en Cataluña. Orange ya opera en el Estado con una estrategia multimarca que le permite mantener identidades comerciales diferenciadas según los segmentos y territorios. A través de MasOrange, gestiona actualmente las marcas Orange, Yoigo, Jazztel, MásMóvil, Simyo, Pepephone, Lebara y Llamaya, así como Euskaltel, R (gallega), Telecable, Guuk (Euskadi) y Embou (Aragón).

En este escenario, Parlem podría encajar en una lógica similar: una adquisición relativamente rápida -para no perder clientes molestos por el cambio de propiedad- que permitiera a Orange incorporar una cartera de clientes y una marca fuertemente identificada con Cataluña. De hecho, la existencia de una arquitectura comercial con marcas territoriales como Euskaltel demuestra que el grupo ya utiliza la diferenciación regional como una herramienta dentro de su estrategia multimarca. Pero también es aquí donde aparece el principal interrogante empresarial para el futuro de Parlem: una eventual integración en un grupo de la dimensión de Orange podría aportar capital, escala y capacidad de inversión, pero al mismo tiempo diluir progresivamente el carácter independiente y el ADN catalán de Parlem.

Una hipotética venta a Orange no significaría necesariamente la desaparición inmediata de la marca Parlem ni de sus activos territoriales, pero habría que ver qué valor otorgaría Orange a la identidad catalana de Parlem y hasta qué punto la conservaría como un activo comercial propio o la subordinaría a una estrategia de grupo.

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