La consejera de Cultura, Sònia Hernández, ha rechazado el recurso de alzada que había presentado el propietario de Cal Macià –la Casa Vallmanya, en Alcarràs, un bien cultural de interés nacional (BCIN) en la categoría de lugares históricos– para evitar tener que preservar el único inmueble que queda en pie en Cataluña vinculado al presidente Francesc Macià. Según ha podido saber El Món, la Generalitat ha comunicado esta decisión a la Plataforma Salvem Cal Macià y también le ha trasladado que el Departamento continúa con la tramitación del correspondiente expediente administrativo para posibilitar la ejecución de las obras subsidiarias para asegurar la preservación del inmueble.
En este sentido, la Generalitat explica que se está tramitando la petición de acceso a la finca para ejecutar las obras y, asimismo, se está tramitando el expediente administrativo del contrato menor para la redacción del proyecto de intervención de las obras de preservación y dirección de las obras. «Las actuaciones administrativas descritas se ajustan y adecuan al ordenamiento jurídico que prevé el procedimiento administrativo adecuado para posibilitar la ejecución de las obras subsidiarias que permitan asegurar la preservación de la Casa Macià, en tanto Lugar Histórico», defiende la Generalitat a través de un correo al que ha tenido acceso este diario. Con esta decisión, la Generalitat no ha agotado los tres meses que tenía de plazo para responder al recurso de la propiedad.
Una vez resuelto el recurso que el dueño presentó contra la Orden de Ejecución Subsidiaria de las obras de consolidación y preservación del inmueble, se vuelve a abrir la puerta a que la Generalitat pida autorización judicial para entrar en la finca y llevar a cabo las obras de preservación de forma subsidiaria para frenar el deterioro de la casa –la casa de Alcarràs donde el Avi pasó largas temporadas gracias a su esposa, Eugènia Lamarca, quien la heredó de su padre, el arquitecto Agapit Lamarca–.

«Algún día se tendrán que ejecutar las obras»
Fuentes de la Plataforma Salvem Cal Macià celebran que la Generalitat no haya agotado el plazo de tres meses que tenía para responder al recurso del propietario, pero reclaman que, a partir de ahora, se acelere la consolidación y preservación del inmueble: «Algún día se tendrán que ejecutar las obras», dicen las fuentes, que lamentan que la Generalitat no haga pública la decisión sobre el recurso del propietario. La plataforma insiste desde hace meses que la Generalitat tiene potestad para proceder a la ejecución de las obras de apuntalamiento de la casa de manera urgente, ante el peligro de derrumbe inminente del inmueble. En este sentido, hacen referencia a la Ley de Patrimonio Cultural Catalán, que marca el camino que debe seguir la Generalitat en este caso. Concretamente, el artículo 67.2 establece que “en caso de peligro inminente para el inmueble, la administración competente puede ejecutar las obras imprescindibles para salvaguardar el bien sin necesidad de requerimiento previo”.

