El regreso a la normalidad en el día de la reanudación del servicio de Rodalies ha terminado como el rosario de la aurora. La última actualización de Rodalies desde sus perfiles oficiales informa que el servicio ferroviario catalán acumula hasta media hora de retraso de media en todas las líneas. El operador señala que los retrasos se deben a causas operativas después de dos días parados, una situación que se ha agravado al mediodía tras el desprendimiento de tierras en la R1 de Rodalies entre Maçanet y Blanes.
En el primer día en el que Rodalies ha vuelto a la ‘normalidad’ después de la crisis ferroviaria desencadenada por la caída de un muro sobre un convoy de la R4 y la muerte de un maquinista en prácticas sigue suponiendo un dolor de cabeza para la administración catalana y la creación de un nuevo foco de conflicto entre el ejecutivo y los maquinistas. Un desprendimiento de tierra en la línea R1 de Rodalies ha obligado a detener el servicio desde pocos minutos después de las cuatro de la tarde y aún no se ha reanudado, una situación que ha calentado más los ánimos y los maquinistas han tomado la estación de Sants como motivo de protesta y de denuncia por haber reanudado el servicio este viernes sin toda la seguridad.
El ejecutivo catalán presidido -mientras Illa sigue ingresado- por el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, la consejera de Territorio y portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque, y la consejera de Interior, Núria Parlon, se ha reunido con el portavoz de Renfe, Antonio Carmona; el director general del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel; representantes de los Mossos d’Esquadra, Protección Civil, Adif e Infraestructures.cat entre otros actores a las siete de la tarde, una reunión que ha terminado en nada y se ha tenido que posponer pasadas las nueve de la noche.
Las previsiones indican que no se reanudará la conversación hasta las nueve de la noche cuando las partes hayan avanzado en los «encargos» que les ha hecho el Gobierno. Fuentes del Gobierno han detallado a la ACN que se quiere encontrar una «solución» al callejón actual y no descartan que la reunión se pueda alargar hasta bien entrada la madrugada de viernes a sábado mientras «cientos» de personas trabajan contra reloj para cumplir con los encargos del ejecutivo catalán, quien quiere acordar un plan de actuación en Rodalies.

Los maquinistas alzan la voz por el desprendimiento de la R1
Paralelamente a la reunión entre el ejecutivo y todos los actores implicados el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha emitido un comunicado en el que aseguran que es «intolerable» el desprendimiento en la R1 sufrido esta tarde justo en el mismo día que se ha reanudado el servicio y pocos días más tarde del accidente mortal en Gelida. Los representantes sindicales exigen «medidas urgentes» y aseguran que Renfe estudia detener el servicio de Rodalies en aquellas líneas donde haya un riesgo de desprendimiento.

