Los sorteos de lotería suelen dejar historias emotivas, muchas de las cuales son pequeñas, pero importantes para las personas que las viven. En Barcelona, un vendedor de la administración del centro comercial de las Arenas, Víctor Fernández, ha comenzado el 2025 en estado de gracia, ya que en cuatro días ha tenido un hijo, Alejandro, que nació el día 2 de enero, y este 6 de enero ha vendido 10 décimos de la rifa de Reyes.
La historia de Alejandro no ha sido la única que se ha vivido en Cataluña el día de Reyes. Mónica Alvaredo, responsable de la administración de lotería de Alcanar, ha vendido dos décimos del segundo y tercer premio de la rifa de Reyes. «Estamos muy contentos, no habíamos dado nunca un premio de este sorteo». Alvaredo, que lleva 20 años al frente de la administración, sí había dado otros premios, como el quinto premio de la lotería de Navidad del año pasado.
La vendedora de Alcanar espera que las ventas se incrementen
Después de vender dos décimos del segundo y tercer premio de la rifa de Reyes, Alvaredo confía en que las ventas se incrementen. “Cuando la gente ve que toca, se anima más a comprar, espero que compren lotería en el pueblo porque tenemos la costumbre de comprar mucha fuera y me gustaría reivindicar que la gente la compre en Alcanar”, ha dicho a la agencia ACN.

A cientos de kilómetros de Alcanar, en las Terres de Ponent, se han vendido también el segundo y el tercer premio. En el bar Esteve de Massalcoreig (Segrià) se ha repartido el segundo premio, y en el Cafè de l’Estació de Tàrrega, el tercero. El propietario del bar Esteve de Massalcoreig es Antoni Esteve. El vendedor se ha mostrado «contento» y «afortunado», ya que no es la primera vez que la máquina de lotería que tienen reparte premios entre los clientes. En esta ocasión, han vendido un décimo del segundo premio, valorado en 75.000 euros por billete.
Una cafetería de Tàrrega entrega un premio por primera vez
Al frente del Cafè de l’Estació de Tàrrega está Josep Maria Salvadó. A diferencia de Antoni Estevé, en este establecimiento de Tàrrega nunca habían entregado ningún premio. «El simple hecho de poder repartir el premio hace que estemos muy contentos e ilusionados», ha subrayado. El local ha vendido un décimo valorado en 25.000 euros.
El restaurante La Brasa, en el municipio de Melianta (Pla de l’Estany), estaba cerrado hasta el martes por vacaciones, pero su propietaria, Lourdes, ha ido hasta el establecimiento para celebrarlo cuando se enteró de que había vendido un tercer premio. Según Lourdes, el premio no ha quedado muy repartido porque solo ha despachado un solo número del 66777, premiado con 25.000 euros por décimo.

