El Govern ha autorizado la firma del contrato programa de la Agència Tributària de Catalunya (ATC) para el período 2026-2029, una hoja de ruta que prevé que la «nueva hacienda catalana» esté preparada para gestionar el 100% del IRPF en el año 2029, una meta condicionada a conseguir mayorías en el Congreso. «La ATC podría estar preparada en el año 2029 para asumir todas las gestiones tributarias del IRPF de los contribuyentes residentes en Cataluña», ha asegurado la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, durante la rueda de prensa del Consell Executiu de este martes. El año que ha dado Paneque para cumplir con el acuerdo de investidura alcanzado con ERC supone retrasar un año el calendario que anunció el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Durante un viaje oficial a China el pasado mes de julio, hace casi un año, Illa fijó la «gestión completa y total» del IRPF para 2028, y remarcó que era una «hoja de ruta realista». «El Govern no vende humo”, sentenció entonces.

Esta hoja de ruta prevé una transformación tecnológica y organizativa «profunda» de la ATC, estructurada en «cinco grandes ejes»: gobernanza, organización y personal, procesos, datos y tecnología, y también pretende «modernizar» la Agencia en diferentes ámbitos para que pueda afrontar con solvencia los nuevos encargos que se le encomienden, como la recaudación de tributos de mayor alcance como el IRPF. La Agència Tributària incrementará su «autonomía» en la gestión del IRPF a medida que se vayan aprobando las modificaciones legislativas correspondientes, que deben pasar por el Congreso y que requerirán de «consensos políticos» para poder sacarlas adelante. En este sentido, Paneque ha manifestado que sería «muy razonable» que Junts apoye estas modificaciones que permitirán a la ATC asumir de manera «gradual» la gestión del IRPF. Una gestión que el documento detalla que se hará en tres fases sin precisar el calendario, ya que se irán concretando en función de los acuerdos políticos.

La primera de las etapas sería de «colaboración», y la ATC desarrollaría funciones de información y asistencia a la ciudadanía durante las campañas de la renta. Unas tareas que, según ha dicho Paneque, son «similares» a las que hace actualmente la Agencia. La segunda sería la «gestión parcial», un momento en el que la ATC tendría la capacidad suficiente para dictar actos administrativos y ejercer funciones de gestión, inspección y recaudación en ámbitos delimitados. Por ejemplo, esto incluiría verificación de datos, inspección o planes de control tributario, entre otros. La última de las tres etapas sería la de «gestión integral», que como su nombre indica sería el momento en el que la ATC asumiría el ejercicio de todas las funciones tributarias relacionadas con la gestión del IRPF para los contribuyentes residentes en Cataluña.

La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, en rueda de prensa | Sara Soteras (ACN)
La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, en rueda de prensa | Sara Soteras (ACN)

Más recursos para ampliar plantilla, transformación tecnológica y nuevos locales

El despliegue de la hacienda se efectuará de acuerdo con un plan económico y financiero también previsto en el contrato programa para todo el período 2026-2029, cuando se prevé un gasto acumulado con cargo a la ATC de 527 millones de euros, 481,2 de los cuales serán transferidos por la Conselleria de Economía y Finanzas. Estos recursos permitirán financiar, entre otros, los gastos de ampliación de plantilla, el incremento de la participación en las campañas de la renta y el coste de los proyectos de transformación tecnológica. El Govern también ha aprobado que la ATC pueda renovar su infraestructura física mediante la compra y/o el alquiler de nuevos espacios y locales para ubicar sus dependencias. Esta iniciativa se enmarca dentro del Plan de Govern 2024-2027, que define como prioridades estratégicas prestar mejores servicios públicos y alcanzar el autogobierno efectivo y la financiación singular.

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