La cadena alemana rompe el mercado con la solución definitiva para quienes quieren cenar de lujo sin pasar horas en la cocina ni arruinarse en la pescadería.
Parece una Nintendo Switch, pero cuesta solo 11,99 €. La consola de Lidl se ha hecho viral por su parecido estético, su precio rompedor y por ofrecer 150 juegos retro en un formato de bolsillo.