Viure bé
Lucía Aguado, entrenadora personal, elige sus dos ejercicios esenciales: «No necesito más que sentadilla y peso muerto»

Seguro que te ha pasado. Entras al gimnasio, miras las máquinas y no sabes ni por dónde empezar. Te pierdes en rutinas interminables de diez ejercicios que te dejan agotada pero sin ver el cambio que buscas.

A veces, menos es mucho más. Y no lo digo yo, lo dice una de las voces con más autoridad en el entrenamiento femenino de nuestro país. Lucía Aguado, conocida por miles como «The Saiyan Lawyer», ha soltado la bomba informativa que todas necesitábamos escuchar.

Si te falta tiempo y la motivación flaquea, hay una solución. Lucía lo tiene claro: si tuviera que elegir solo dos movimientos para transformar su físico de forma integral, no dudaría ni un segundo. (Y sí, son los que tú también puedes empezar a hacer mañana mismo).

La «Fórmula Mágica» de la sentadilla

Empecemos por el clásico que todas conocemos pero que pocas dominamos de verdad. La sentadilla no es solo un ejercicio de piernas. Es la piedra angular de cualquier cuerpo funcional y fuerte.

Para Lucía Aguado, la sentadilla es innegociable. ¿La razón? Es un movimiento multiarticular. Esto significa que no estás trabajando solo un músculo aislado, sino que pones en marcha toda una maquinaria interna que quema calorías a un ritmo frenético.

Al bajar y subir, activas tus cuádriceps, tus glúteos y, lo más importante, tu zona media. Es el secreto para lograr ese abdomen firme que ninguna plancha de tres minutos te dará por sí sola. (Nosotras también odiamos las planchas infinitas, así que esto es una victoria).

Consejo Pro: La profundidad importa. No te quedes a medias. Bajar un poco más de los 90 grados activa mucho más el glúteo mayor. Es la diferencia entre perder el tiempo y esculpir tu figura.

Peso muerto: el poder oculto en tu espalda

Si la sentadilla es la reina, el peso muerto es el rey absoluto de la cadena posterior. Muchas mujeres le tienen miedo a lo que dirán o a lesionarse la espalda, pero Lucía Aguado rompe este mito de un golpe.

El peso muerto es el ejercicio con mayor transferencia a nuestra vida diaria. Desde coger las bolsas de la compra hasta levantar a tus hijos o sobrinos. Todo nace de aquí. Es un ahorro de esfuerzo a largo plazo para tu salud articular.

Con este movimiento trabajas toda la parte trasera de tu cuerpo: isquiotibiales, glúteos y toda la musculatura que rodea tu columna. Es el mejor antídoto contra los dolores de espalda provocados por estar ocho horas sentadas frente al ordenador.

Lucía destaca que este ejercicio te da una sensación de empoderamiento única. Levantar un peso del suelo con una técnica impecable te cambia el chip mental. Te hace sentir capaz de todo.

¿Por qué solo estos dos y no otros?

La clave reside en la densidad del entrenamiento. En lugar de hacer seis ejercicios de aislamiento que apenas mueven la balanza de tu metabolismo, estos dos grandes básicos demandan una energía brutal a tu sistema nervioso y muscular.

Hacer sentadilla y peso muerto es ir al grano. Es optimizar cada minuto que pasas en el gimnasio. Si eres una mujer ocupada (como todas nosotras), este es el truco definitivo para no abandonar tu rutina por falta de horas al día.

Además, estos ejercicios tienen un impacto hormonal que otros no logran. Favorecen un entorno metabólico que ayuda a la pérdida de grasa incluso horas después de haber terminado de entrenar. Es el famoso «efecto post-combustión» llevado a la práctica.

Atención: La técnica lo es todo. Antes de subir el peso a la barra, asegúrate de que tu espalda esté neutra y tu core bien activado. No busques el récord mundial tu primer día.

El beneficio estrella: ahorro y eficiencia

Piénsalo bien. Si dominas estos dos ejercicios, ya tienes el 80% del trabajo hecho. No necesitas máquinas caras ni cuotas de gimnasios de lujo. Puedes entrenar en un box de Crossfit, en un gimnasio de barrio o incluso en casa con un par de pesas rusas o una barra.

Lucía Aguado nos regala una lección de sencillez en un mundo fitness obsesionado con lo complejo. La adherencia, ese término que tanto nos cuesta cumplir, es mucho más fácil cuando tu rutina no es un jeroglífico imposible de descifrar.

¿Sabías que la mayoría de las atletas de élite basan sus pretemporadas en estos dos pilares? No es casualidad. Es ciencia aplicada al movimiento humano.

Tu nueva ruta a seguir

Si mañana te levantas con pereza, hazte una promesa. Solo ve al gimnasio y haz tres series de sentadillas y tres series de peso muerto. Verás que, una vez que empiezas, la energía fluye sola. Es la chispa necesaria para activar tu metabolismo.

La recomendación de la experta es clara: prioriza la fuerza. Porque una mujer fuerte es una mujer que envejece con salud y mantiene su autonomía. No se trata solo de estética (que también llegará), se trata de calidad de vida.

No esperes al lunes para empezar. El cambio real no ocurre cuando compras ropa deportiva nueva, sino cuando decides que estos dos básicos formarán parte de tu vida para siempre.

¿Lista para dejar de perder el tiempo y empezar a ver resultados? Tu cuerpo te lo agradecerá en menos de un mes.

¿Cuál de los dos es tu mayor reto ahora mismo?

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