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Entrenadores expertos en fuerza revelan qué significa ser realmente fuerte y cómo mantener tu forma física: «Si puedes hacer esto, pienso: «¡Eres fuerte!»»

¿Pensabas que ser fuerte era solo levantar pesas hasta la extenuación? ¿Creías que tu fuerza se medía en kilos en la barra? Esta visión unidimensional es un error que puede estar limitando tu potencial.

La verdad es mucho más compleja y, al mismo tiempo, increíblemente liberadora. Los entrenadores de élite de Google Discover están a punto de revelar el secreto: la fuerza real tiene muchas caras. Y, atención, el tiempo juega en nuestra contra si no lo entendemos ahora.

La revelación definitiva: La fuerza no es un concepto único

Lo tenemos claro. La mayoría de la gente asocia la fuerza directamente con la capacidad de levantar pesas. Pero, ¿qué pasa si te decimos que eso es solo una pequeña parte del cuadro completo? ¿Preparados para un cambio de paradigma?

Entrenadores de la talla de Andy Speer, experto en fuerza, acondicionamiento y carrera, y Ebenezer Samuel, director de fitness de Men’s Health, han unido fuerzas con el fisiólogo del ejercicio Dr. Pat Davidson para desglosarlo. Han acuñado un término que lo cambia todo: el «Strengthspan».

El «Strengthspan» es el rango de años que vivimos con una fuerza muscular óptima y funcional. Y no, no se trata solo de tener un bíceps enorme. Abarca la fuerza absoluta, la fuerza estética, la fuerza aeróbica, la fuerza explosiva y la fuerza funcional. (Sí, nosotros también alucinamos con la cantidad de matices!).

No podemos permitirnos una visión limitada de la fuerza. Es hora de abrir la mente y entender que cada tipo tiene su importancia vital.

El cálculo del «fuerte» según los expertos (y su controversia)

Si buscas un punto de partida para saber si eres «fuerte» en términos tradicionales, el Dr. Pat Davidson tiene una medida clara. Habla del «2-3-4». ¿Qué significa eso? Si puedes levantar dos discos en press de banca, tres en sentadilla y cuatro en peso muerto. (¡Cada disco pesa 20 kg, por si tenías la duda!).

Esta regla es una referencia básica. Si la cumples, ya te considera un «tipo fuerte». Pero, como todo en la vida, esta afirmación tiene sus matices y críticas.

Ebenezer Samuel no está del todo de acuerdo con esta simplificación. Propone una alternativa más equilibrada y personalizada. Él defiende que, en general, todos deberían poder levantar su propio peso en press de banca. Para las sentadillas, su baremo es entre una vez y cuarto o una vez y media tu peso corporal. Y para el peso muerto, al menos una vez y media tu peso corporal. (¡Una medida que, sin duda, hace que muchas de nosotras replanteemos nuestros objetivos!).

Esta diversidad de criterios demuestra una cosa clave: no hay una única manera de ser fuerte. Tu definición puede variar según tus objetivos y tu momento vital. Esta es la solución a muchas frustraciones en el gimnasio.

Rendimiento de élite vs. longevidad: ¿dónde está el equilibrio?

Aquí llega una de las preguntas más cruciales, especialmente a medida que sumamos años. ¿Es posible tener un rendimiento de alto nivel y, al mismo tiempo, garantizar la longevidad de nuestro cuerpo?

Andy Speer y Pat Davidson lo tienen claro: rendimiento y longevidad son conceptos a menudo opuestos. Los atletas de élite necesitan un entrenamiento tan intenso que, en muchos casos, llevan su cuerpo al límite. Esto, por definición, puede acortar la vida útil de ciertos aspectos físicos. No significa que no sean saludables, pero su prioridad es la competición.

Para nosotros, la gente «normal» (¡con todo el respeto!), la prioridad debería ser el «Strengthspan». La capacidad de mantener una fuerza funcional y óptima a lo largo de la vida. Esto implica ser más estratégicos con el entrenamiento, sin buscar siempre el máximo peso o la máxima intensidad. El objetivo es tener esa adaptación neuromuscular disponible, sin llegar al agotamiento.

Speer, con su trayectoria variada como gimnasta, atleta, modelo e instructor de Peloton, es el ejemplo perfecto. Ha entrenado en muchos frentes, logrando ser bueno en todo, sin ser un especialista absoluto en nada. Esta versatilidad es la clave para una fuerza duradera.

Tu fuerza, tu legado

La sociedad nos ha vendido una imagen de la fuerza que ya no nos sirve. Necesitamos una visión más integral e inteligente. Especialmente a partir de los 30 y 40 años, cuando nuestras prioridades y compromisos de tiempo cambian radicalmente.

Entrenarse de manera estratégica, con menos volumen pero con el estímulo adecuado, se vuelve imprescindible. No se trata de hacer series de 10×2 sin sentido, sino de escuchar tu cuerpo y proporcionarle la respuesta necesaria al sistema nervioso.

Esta nueva perspectiva no es solo una teoría, es una solución práctica para nuestra vida. Es entender que ser fuerte significa poder hacer todo lo que quieres hacer, con energía y sin limitaciones. Es tener la capacidad de disfrutar de una vida activa y plena durante muchos, muchos años. (¡Nuestro cuerpo nos lo agradecerá, y nuestra mente también!).

La verdadera fuerza es aquella que te permite vivir la vida al máximo, no solo levantar mucho peso en el gimnasio. Adapta tu entrenamiento a tu vida, no al revés.

Esta información es vital para nuestra salud a largo plazo. No se trata de ser el más fuerte de la sala, sino de ser lo suficientemente fuerte para ti. Para tu vida.

Ya no hay excusas para no entenderlo. La definición de fuerza ha evolucionado. Y nosotros, con ella.

Ahora que sabes todo esto, ¿cómo redefinirás tu concepto de fuerza?

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