Un pueblo del Alt Empordà con más de 20 km de canales navegables, considerado la marina residencial más grande de Europa, que enamora visitantes de todo el mundo.
Una cala de la Costa Brava, a solo una hora de Barcelona, cautiva al mundo por su belleza salvaje y natural, recomendada incluso por National Geographic.
Cala Estreta, el paraíso escondido entre pinares y rocas, resiste la avalancha turística con su esencia intacta: descubre el rincón más auténtico y secreto de la Costa Brava.
A menos de una hora de Barcelona, Santa Cristina ofrece aguas cristalinas, arena dorada y una tranquilidad sorprendente, con un toque de tradición local que la hace única.
Una cala intacta, escondida entre acantilados y presidida por una roca rojiza imponente, ha sido reconocida por National Geographic como una de las playas más fascinantes de Cataluña.