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Todo tiene un límite, dicen los médicos, que han comenzado una huelga indefinida con una jornada de protestas en Barcelona. Cientos de facultativos han cortado la Diagonal a primera hora de la mañana, han hecho esperar a los coches en la Gran Via Carles III poco después y han anunciado una «partida de ajedrez» contra Salut justo enfrente de la consejería. El secretario general del sindicato Metges de Catalunya, Xavier Lleonart, ha remarcado la «dureza» de una huelga indefinida, pero ha apelado al «principio de incertidumbre» de Werner Heisenberg. «Comenzamos un largo recorrido en el que no podrán saber [en la consejería] qué nivel de afectaciones habrá cada día», ha dicho Lleonart.

Salut ha situado el seguimiento de la huelga en un escaso 4,5% de participación, unos datos que no pueden contrastarse con los del sindicato Metges de Catalunya, que no los ha facilitado. Lleonart ha remarcado que las huelgas de ahora «no van de participación» sino de «contar cuántos días de la vergüenza pasan con un Gobierno que tiene a sus médicos levantados». La intención es que cada profesional elija qué día se para, de manera que, en conjunto, haya afectaciones cada jornada. Los médicos, que han terminado la manifestación en una gran explanada frente a la sede de la consejería, admitían al final cierto «desgaste» tras haber realizado once huelgas sin resultados. «Son muchas y la consejera Pané no se mueve», apunta incrédula Gina, médica de atención primaria mientras escucha a Lleonart bajo la sombra de una palmera.

Médicos sentados frente a la sede del Departamento de Salut | Gabriel González

«Faltan medidas más fuertes, incluso que rocen el límite legal», continúa Gina su argumento al ser preguntada por El Món. La médica apuesta, por qué no, por dejar de firmar expedientes u otras medidas que «preocuparían al departamento». «No les importa si las huelgas afectan consultas o a los pacientes», lamenta. La acompaña Olga, a un año de jubilarse, y Marta. «No somos de quemar contenedores, pero a veces piensan que nos iría mejor así», apuntan. «Somos tan políticamente correctos…», deja caer Gina. Conversación a tres bandas que dibuja un panorama incierto y poco alentador. «Somos muchos médicos, pero aquí muy pocos. Tendremos que ser más y faltan jóvenes. La gente no es consciente de que nos estamos cargando el sistema», concluyen las tres. Olga, a punto de retirarse, sentencia: «Vengo más como paciente, me preocupa quién me atenderá a partir de ahora».

Los jóvenes, más animados, han cortado por momentos la Diagonal e impedido el paso del tranvía. Son los que más sufren las guardias de 24 horas, una de las principales reivindicaciones. Los médicos cuestionan que sean el único profesional sanitario que enlaza su jornada habitual con la guardia nocturna, un aspecto que el convenio marco que debía aprobar el Congreso modificaba a medias. Las guardias de un día desaparecen siempre que los estados médicos lo permitan. «Clama al cielo», dice Gina, sobre las guardias. Pero no es el único problema. «Estamos importando médicos de fuera porque los de aquí se van fuera», detalla. Otros problemas son burocráticos, sobre todo en la primaria. En este sentido, los médicos piden tener el control de su agenda para poder dar una «mejor cobertura».

Los manifestantes han cortado el paso del tranvía en su paso por la Diagonal | Médicos en la protesta en Barcelona | Alberto Paredes / Gabriel González

Confrontación con Salut

En un comunicado, la consejería dirigida por Olga Pané –que este miércoles está en un acto en Banyoles– admitía que las reivindicaciones de los médicos son «legítimas», pero se ha sacudido la responsabilidad. El ejecutivo considera que la huelga nace de «movilizaciones de ámbito estatal» y ha asegurado que no puede negociar de forma «paralela» mientras hay conversaciones para firmar un nuevo convenio laboral médico. Lleonart le ha respondido: «Si quieren desconvocar la huelga», tal como ha pasado a escala estatal, «es tan fácil como sentarse a negociar o convocar elecciones y que venga otro». «O sentarse o irse por incompetentes», ha apuntalado. Por otro lado, el secretario general de MC ha insistido en que «no se ha negociado absolutamente nada con nosotros», pero ha celebrado que Salut se abra a hablar, aunque sea en un marco que no es el suyo. Hasta ahora la consejería «siempre había dicho que no tenían nada que hacer con los convenios», ha celebrado Lleonart. «Si realmente es la manera, nos sentamos y negociamos», ha sentenciado.

A pesar de todo, en este tira y afloja con la consejería, Metges de Catalunya insiste en que la mejor manera de encontrar encaje a sus reivindicaciones es con un estatuto marco propio, sin la participación de otros colectivos sanitarios. ¿Por qué? Porque las mesas de negociación actuales, ha defendido Lleonart, «han permitido que un médico de aquí trabaje 24 horas seguidas mientras que el resto hace 12». «Estas mesas no nos representan», ha aclarado. Salut ha insistido, en el comunicado de la mañana, que la Mesa de Diálogo de Médicos y Médicas –que permite abordar cuestiones profesionales y organizativas– no puede usarse para hablar de salarios y jornadas.

Cientos de médicos han comenzado una huelga indefinida este miércoles | David Zorrakino / Europa Press

La protesta de los médicos ha coincidido con el accidente mortal de dos trenes en Toledo. Antes de la manifestación, los facultativos han guardado un minuto de silencio para recordar a las víctimas y han dado ánimos a los profesionales sanitarios y otros cuerpos de emergencia que trabajan para recuperar víctimas y salvar vidas.

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