El presidente en el exilio y líder de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, ha anunciado que ya ha comenzado a preparar su regreso a Cataluña tras la decisión del Tribunal Constitucional (TC) de avalar la Ley de Amnistía, un paso que considera un punto de inflexión «irreversible». Al mismo tiempo, el expresidente ha descartado asumir el papel de líder de la oposición en el Parlamento de Cataluña, alegando respeto institucional.
«Así como he dedicado mucho tiempo a preparar mi exilio, si era necesario crónico, ahora estoy preparando mi regreso«, ha afirmado en una entrevista concedida al programa en Pla Seqüència de La2Cat. Puigdemont ha remarcado que la vía judicial deberá terminar cediendo: «Es irreversible y, por tanto, deberán acabar firmando la rendición». No obstante, ha advertido que no se puede descartar ningún movimiento de la judicatura española, ya que considera que los tribunales pueden actuar «al margen de toda lógica jurídica» para evitar su regreso.
Descarta el papel de líder de la oposición
En cuanto a su actividad política inmediata en el Parlamento, el expresidente ha descartado ejercer como líder de la oposición a pesar de mantener el acta y percibir únicamente el salario base como diputado de Junts. «No podría ejercer como tal, pero por otro lado, aunque pudiera, me parece que quien ha sido presidente de la Generalitat y ha ocupado la presidencia, que es una institución, no es correcto que vaya después a controlar al presidente, sea quien sea», ha explicado para argumentar su rechazo a fiscalizar directamente al nuevo ejecutivo desde la tribuna de la oposición.
☕️ Puigdemont no veu correcte que un expresident de la Generalitat faci de cap de l’oposició 📺 Ho ha dit al #PlaSeqüència de @jordibaste a #La2Cat de @RTVECatalunya 📲 https://t.co/evDRSEW1bm https://t.co/ChoUBhDXcD
— Cafè d’idees (@cafedidees_rtve) October 16, 2026
La oferta secreta de un indulto y el pacto de investidura
Durante la conversación, Puigdemont ha revelado episodios inéditos de la negociación política con el PSOE. Según ha explicado, antes de las elecciones generales de 2023 –cuando los votos de Junts aún no eran decisivos–, recibió la visita discreta de un dirigente socialista que le ofreció «un trato similar a los indultos». Esta oferta fue rechazada inmediatamente por el líder de Junts, quien exigió una amnistía como única opción para abrir cualquier vía de diálogo, asumiendo el riesgo de permanecer «toda la vida en Bélgica». En ese momento, el representante socialista cerró la puerta a la medida de gracia, un escenario que cambió cuando el PSOE necesitó los votos independentistas para la investidura de Pedro Sánchez.
«Nunca he ido en ningún maletero»
El presidente en el exilio ha aprovechado la entrevista para reiterar que él nunca fue en el maletero de un coche para salir de Cataluña. Ha explicado que el 29 de octubre de 2017 salió de Girona en coche vestido con americana y corbata, porque quería mantener la imagen de presidente en caso de ser detenido. «No fui nunca en ningún maletero», ha aseverado, extendiendo esta afirmación a su regreso relámpago a Barcelona el 8 de agosto de hace dos años y subrayando que existen imágenes que lo demostrarán.
Sobre aquel episodio de agosto de 2024, ha admitido que su voluntad era entrar al Parlamento, pero que era consciente de que sería detenido antes de poder acceder al hemiciclo y tomar la palabra. A pesar del alto riesgo de arresto, ha reivindicado el «coraje» de la maniobra y la complejidad de su situación de seguridad, la cual se mantiene gracias al apoyo de voluntarios y financiación privada: «El alquiler de la casa de Waterloo se paga con dinero de donaciones; no la paga ni directa ni indirectamente ni un euro público».

Un compromiso con la institución
Preguntado sobre si se arrepiente de las decisiones tomadas a raíz del 1-O, Puigdemont ha sido categórico al asegurar que no se arrepiente, a pesar de las severas consecuencias personales y familiares que le ha conllevado el exilio de nueve años, como la imposibilidad de asistir a los funerales de sus padres. El expresidente ha explicado que su primera acción una vez resuelta la situación institucional será ir al cementerio de Amer (Girona) para visitar las tumbas de sus padres y, posteriormente, ir a su casa. «No puedo parar. Nadie me obligó a asumir este trabajo. Lo hice asumiendo todas las consecuencias y debo corresponder. Y ahora tengo una responsabilidad por lo que representa la institución de la presidencia de la Generalitat y en relación con un proceso que, para mí, es parte de mi vida desde que tengo uso de razón, que es el proceso de independencia de Cataluña», ha expuesto.

