La gira exprés del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, por Cataluña no ha dejado ninguna novedad destacable de cara a las elecciones generales del 29-N. El fin de semana se adelantó con un acto compartido con el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, elevado por Feijóo a la categoría de sheriff y coronado como el gran referente de los populares en la lucha contra la ocupación. Un mitin preelectoral animado, con bromas incluidas, que ha precedido el acto de este lunes, mucho más solemne. Feijóo ha escenificado su ‘contrato con España’, un compromiso que fija “el esfuerzo” como gran valor de la escuela y el bilingüismo como dique de contención de la inmersión lingüística. “El español debe estar garantizado en toda España y las lenguas cooficiales, en sus respectivos territorios”, ha señalado.
Los populares vuelven a fijar la equiparación entre catalán y español como una medida contra “el adoctrinamiento” en las aulas, toda una declaración de intenciones ante el auge de VOX en Cataluña. Las encuestas dibujan un mano a mano entre ambas formaciones, con el PP en el umbral de los 6-7 escaños –los mismos que hace tres años– y Vox en el umbral de los 5-6, lo que supone un crecimiento de unos cuatro escaños. Según la última encuesta del Centro de Estudios de Opinión (CEO), la formación de Santiago Abascal duplica su fuerza y le pisa los talones al PP.
Respuestas de Illa y de la Intersindical
Las declaraciones de Feijóo han encontrado respuesta en el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que sin mencionarlo ha apuntado que la lengua catalana “no se toca”. «Parece mentira que algunos vean las lenguas como armas de división y confrontación en lugar de puentes y elementos de riqueza», ha añadido en un acto. Por otro lado, la Intersindical ha emitido un comunicado denunciando lo que supone “un ataque sin precedentes” a la escuela catalana. “No podemos esperar mucho más de un señor que en el año 2010 aprobó un decreto de plurilingüismo en Galicia que prohibió hacer las Matemáticas en gallego tanto en Primaria como en Secundaria”, apunta uno de los portavoces, Marc Martorell, al respecto.

La organización, una de las que mantiene la lucha en las escuelas en contra de los últimos pactos educativos de otros sindicatos con el Gobierno de Illa, cuestiona un bilingüismo “mal entendido” que lo que busca es “promover la sustitución lingüística y la homogeneización nacional para contentar a Vox”. Martorell remarca, en este sentido, que la garantía de aprendizaje de una lengua no puede medirse en ningún caso con el número de horas sino con el logro de las competencias. La organización también advierte que el plan de Feijóo, en caso de implementarse, entraría en contradicción con la Ley de la Educación de Cataluña (LEC).
Todo esto llega en un momento en que el nivel de comprensión lectora y de catalán cae en las aulas y con los indicadores a la baja. Los docentes, apuntan los sindicatos, también constatan que el catalán es residual en el patio y algunas formaciones han hecho un llamamiento a repensar el modelo para garantizar que el nivel es el adecuado al final de etapa. El sindicato Profesores de Secundaria, segundo máximo representante de la comunidad educativa, que solo tiene presencia en los institutos, se ha sumado recientemente a algunas peticiones ya hechas anteriormente por la Intersindical y ha iniciado una recogida de firmas para que el C1 no sea automático al terminar la secundaria.
Las declaraciones de Feijóo en contra de la inmersión cierran tres días de propuestas en Cataluña. Más allá de querer desdibujar el catalán en las aulas, el manual presentado por los populares también habla de “ordenar” la inmigración, vehiculándola indirectamente con determinada delincuencia. “España será un país abierto y solidario, pero esta solidaridad debe ser correspondida (…) Quien venga a delinquir, deberá marcharse”, sostienen los populares”, apunta el documento, que pide “ordenar” los flujos migratorios. Los populares también prometen la construcción de un millón de viviendas y una rebaja de impuestos que acabe con «el infierno fiscal» de las familias. Durante el acto, Feijóo ha vuelto a reiterar su compromiso con las pensiones, a pesar de que algunas voces relevantes del partido han puesto en duda su viabilidad.

