Los EUA e Israel han lanzado un ataque “preventivo” contra el corazón de Irán a primera hora de la mañana de este sábado. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha descrito el ataque como una “gran operación de combate” conjunta con el país de Benjamin Netanyahu “para proteger al pobre estadounidense eliminando la amenaza que representa el régimen iraní”. El objetivo de Trump es la rendición del régimen y de su policía, a quienes les ha prometido una amnistía, y ha animado a los ciudadanos a rebelarse. «Tomad las riendas de vuestro destino y desatad el futuro próspero y glorioso que está a vuestro alcance. Este es el momento de actuar», ha señalado.
La prensa local de Irán ha confirmado diferentes explosiones de buena mañana en la capital del país, Teherán, concretamente, cerca del complejo residencial del líder ayatolá Ali Khamenei. Desde el territorio se indica que media docena de misiles habrían caído en esta zona, aunque la agencia Reuters asegura que el líder ayatolá ha sido trasladado a una zona segura fuera de la capital. Otros portales también apuntan que los ataques se habrían dirigido también a las instalaciones del Ministerio de Defensa e Inteligencia de Irán. El Departamento de Guerra de Trump ha descrito el operativo como «Operación furia épica» y desde Israel hablan de «Rugido de león”.

Israel espera una respuesta inmediata
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, el primero en informar de los ataques, ha pedido a su población que esté atenta y cerca de los refugios antiaéreos ante la posibilidad de que Irán responda a estos ataques. De hecho, Israel ha detectado el lanzamiento de algunos misiles contra su territorio. «Como resultado, se esperan ataques con misiles y aviones no tripulados contra Israel y su población civil en el futuro próximo», ha señalado el ministerio hebreo en una nota.
El gobierno de Netanyahu activará toda una serie de pautas hacia su población entre las que se incluyen el cierre de las escuelas y la prohibición de realizar reuniones laborales, excepto en sectores que se consideran esenciales. Israel también ha cancelado todos los vuelos y ha cerrado su espacio aéreo “hasta nuevo aviso”. Trump también ha alertado que “podría haber víctimas” estadounidenses en la respuesta. Las embajadas de los EUA en los países vecinos han pedido el confinamiento de sus ciudadanos en casa.


