El entrenamiento de fuerza no es opcional a partir de cierta edad: es una herramienta de salud. El NHS lo incluye de manera explícita en sus recomendaciones oficiales de actividad física para personas mayores, donde se pide trabajar fuerza, equilibrio y flexibilidad al menos dos días por semana.
El problema es que muchas mujeres llegan a los 50 con la misma duda: cómo ganar músculo sin depender siempre de pesas, máquinas o rutinas largas. Y la respuesta no suele estar en hacer más cardio, sino en un tipo de ejercicio que prioriza la estabilidad y la protección de la espalda.
El dato clave es el movimiento que se repite más en fisioterapia y entrenamiento por una razón práctica: la plancha lateral. Es un ejercicio isométrico que activa el core profundo, refuerza la estabilidad de la columna y trabaja musculatura que a menudo se debilita con los años si no se entrena de manera específica.
Por qué la zona lumbar se vuelve un punto crítico a partir de los 50
El core no es solo abdomen. Es un sistema de músculos que estabiliza la columna y conecta tren superior e inferior. Si esta base falla, el cuerpo compensa: cambia la postura, sobrecarga caderas, rodillas o cuello y aumenta el riesgo de molestias persistentes.
En la vida diaria, la zona lumbar trabaja cuando te levantas de una silla, cargas bolsas, giras para coger un objeto o subes escaleras. Cuando la estabilidad es baja, aparecen dos problemas: se pierde eficiencia y se incrementa la tensión en estructuras que no deberían soportar tanto.
Señales de que tu core necesita trabajo de estabilidad
- Dolor o rigidez en la parte baja de la espalda al final del día.
- Inseguridad al girar rápido o al bajar un bordillo.
- Fatiga al mantener la postura erguida mucho tiempo.
- Molestias al cargar peso moderado, aunque sea poca distancia.
Por qué la plancha lateral funciona cuando las pesas no encajan
Las pesas son útiles, pero no siempre son la puerta de entrada ideal. La plancha lateral tiene una ventaja: entrena la estabilidad con poco material y con progresiones muy controlables. Además, pone el foco en músculos que suelen estar implicados en el soporte de la columna, como la musculatura lateral del tronco y los estabilizadores lumbares.
La evidencia sobre ejercicios de core suele señalar la plancha lateral como un movimiento eficaz para activar musculatura lumbar y del tronco en programas de estabilidad, especialmente cuando se ejecuta con técnica precisa y se progresa sin prisa.
Lo que realmente entrena este ejercicio
- Estabilidad de la columna en un plano que a menudo se descuida.
- Control de pelvis y cintura escapular.
- Resistencia del core sin impactos ni saltos.
- Transferencia a gestos cotidianos: cargar, girar, caminar con más firmeza.
Técnica correcta paso a paso para hacerlo sin castigar el hombro
La clave es colocar bien el soporte y mantener una línea estable. Si hay dolor agudo, se detiene y se ajusta. La técnica básica:
- Recuéstate de lado con el codo justo debajo del hombro.
- Apoya todo el antebrazo y activa el abdomen como si quisieras acercar el ombligo suavemente hacia adentro.
- Estira las piernas y apoya el canto externo del pie, o apoya las rodillas si estás comenzando.
- Eleva la cadera hasta formar una línea recta desde el hombro hasta los tobillos o rodillas.
- Mantén el cuello largo, mirando hacia adelante, sin hundir el hombro.
Progresiones seguras según tu nivel
- Nivel inicial: plancha lateral con rodillas apoyadas, 10 a 20 segundos por lado.
- Nivel medio: piernas estiradas, 15 a 30 segundos por lado.
- Nivel avanzado: elevar la pierna superior o el brazo libre, sin perder la alineación.
Errores frecuentes que hacen que deje de ser un ejercicio para la espalda
La plancha lateral es simple, pero no perdona fallos de alineación. Estos son los errores que más a menudo la convierten en un ejercicio incómodo:
- Hombro adelantado: el codo queda lejos del hombro y aumenta la tensión articular.
- Cadera caída: se pierde el objetivo y se carga la zona lumbar.
- Rotación del tronco: el pecho se va hacia el suelo y se desordena la pelvis.
- Sostener por orgullo: mejor menos tiempo y buena técnica que más tiempo y mala postura.
Cuánto tiempo hacerlo y con qué frecuencia para notar cambios
Para que el estímulo sea útil, importa más la regularidad que la heroicidad. Un enfoque realista para mujeres 50+ que quieren reforzar core sin gimnasio:
- 2 a 4 días por semana: según tu agenda y tolerancia.
- 2 a 4 series por lado.
- 15 a 30 segundos por serie en nivel medio, o 10 a 20 segundos si estás comenzando.
- Descanso de 30 a 60 segundos entre series.
Si tu objetivo también es ganar fuerza global, lo más eficaz es combinarlo con un plan semanal que incluya ejercicios de fuerza para piernas y espalda, tal como recomiendan guías de actividad física que insisten en el trabajo muscular varios días por semana.
Mini rutina de 8 minutos sin material
- Plancha lateral derecha: 20 segundos.
- Descanso: 20 segundos.
- Plancha lateral izquierda: 20 segundos.
- Descanso: 40 segundos.
- Repite 3 veces.
Cuándo conviene adaptar o evitar este ejercicio
La plancha lateral es segura para muchas personas, pero hay casos en los que es mejor ajustar. Si hay dolor en el hombro, muñeca, codo o una lesión reciente, conviene comenzar por la versión con rodillas o utilizar una elevación de soporte que reduzca carga.
Si hay dolor lumbar que empeora con el ejercicio, hormigueo, pérdida de fuerza, mareos o dolor agudo, lo prudente es parar y consultar con un profesional sanitario o de fisioterapia para personalizar el trabajo.
Lo que cambia cuando el core deja de ser el punto débil
El impacto más rápido suele notarse en el día a día: mejor control al caminar, menos sensación de espalda frágil y más seguridad al cargar y girar. A partir de aquí, la plancha lateral funciona como base: permite agregar fuerza de piernas, glúteos y espalda con menos riesgo de compensaciones.
Las pesas pueden ser una gran opción, pero no son la única. Para muchas mujeres 50+, comenzar por un ejercicio de estabilidad como la plancha lateral es la manera más directa de fortalecer músculo, proteger la zona lumbar y construir una rutina sostenible sin gimnasio.

