El yogur “griego” se ha convertido en un básico de nevera, pero no todos los envases que se le asemejan ofrecen lo mismo. Antes de comparar marcas conviene tener claro qué se considera yogur en España y qué debe cumplir, según la norma de calidad del yogur publicada en el BOE.
La OCU ha analizado referencias de yogures griegos naturales que se venden en los supermercados y el resultado deja dos lecturas útiles: el perfil general es bueno, pero hay diferencias claras en grasa, calorías y coste por kilo que cambian la compra, sobre todo si se consume varias veces a la semana.
El dato clave está en el ranking: la OCU destaca tres yogures griegos naturales por encima del resto por su equilibrio entre calidad y precio, con un ganador que se impone por el coste por kilo y la valoración global: Carrefour Extra, seguido de Oikos de Danone y de Alipende de Ahorramás, en este orden, según la nota de prensa oficial de la organización.
¿Qué ha mirado la OCU y por qué el yogur griego no es igual que el yogur natural?
La primera diferencia es de receta. El yogur natural clásico se elabora con leche y fermentos lácticos. Al yogur griego natural se le incorpora nata, lo que eleva la grasa y, con ella, la densidad calórica. La OCU recuerda que el contenido de grasa se puede situar alrededor del 10%, frente a cifras más bajas en un yogur natural estándar.
Esto se traduce en números fáciles de comparar: el yogur tradicional ronda unas 85 kcal por cada 100 gramos, mientras que un yogur griego natural puede llegar a 143 kcal por 100 gramos, una diferencia relevante si se consume cada día o en raciones grandes. Por este motivo, la recomendación general es clara: no abusar si el objetivo es controlar calorías o grasas.
La lectura nutricional: más grasa, pero buen perfil general
A pesar de este punto de partida, el análisis concluye que, en conjunto, los yogures griegos naturales evaluados presentan buena calidad nutricional. La OCU los valora positivamente en su escala saludable, con un matiz importante: el perfil no es tan equilibrado como el del yogur natural clásico, pero sigue siendo una opción razonable dentro de una dieta variada.
Calcio, proteínas y azúcar: lo que explica su buena nota
La OCU subraya tres fortalezas habituales en estos productos. La primera es el calcio, con cifras alrededor de 150 mg por cada 100 gramos, similares o ligeramente superiores a las del yogur tradicional. La segunda es el aporte de proteínas, con valores que rondan los 4,2 g por cada 100 gramos. La tercera es que, en los yogures griegos naturales analizados, el azúcar proviene de la lactosa propia de la leche, sin necesidad de azúcares añadidos.
Además, como ocurre con otros productos fermentados, el yogur contribuye a mejorar la digestión de la lactosa en algunas personas con intolerancia, al haberse transformado parte de esta lactosa durante el proceso de fermentación. La AESAN recuerda en su información divulgativa que los probióticos pueden formar parte de alimentos como el yogur y otros fermentados.
Sin aditivos y con seguridad alimentaria
Otro punto relevante del informe es la ausencia de aditivos en las referencias analizadas y el cumplimiento de los requisitos para ser considerados yogur: presencia de bacterias vivas en cantidad suficiente, nivel adecuado de acidez y aporte correcto de calcio. En higiene y seguridad alimentaria, el análisis no detecta deficiencias, un aspecto especialmente sensible en productos refrigerados.
Los tres yogures griegos mejor valorados y cuánto cuestan
El ranking final combina varios factores, pero en consumo doméstico hay uno que pesa mucho: el precio por kilo. Según la nota de prensa de la OCU, estas son las tres referencias destacadas y su precio aproximado por kilogramo:
| Producto | Precio orientativo | Clave del resultado |
|---|---|---|
| Carrefour Extra | 2,07 €/kg | Equilibrio global y mejor relación calidad-precio |
| Oikos de Danone | 6,68 €/kg | Muy bien valorado, pero con coste alto |
| Alipende (Ahorramás) | 2,07 €/kg | Buena opción con precio competitivo |
La interpretación práctica es directa: en un producto que se puede consumir varias veces a la semana, la diferencia entre 2,07 €/kg y 6,68 €/kg pesa en la compra mensual, especialmente en hogares con varios consumidores.
Marca blanca contra marca fabricante: el mercado ya ha elegido
La OCU añade un dato de contexto que explica por qué hay tanta diferencia de precio: el mercado está dominado por las marcas de distribución, que concentran aproximadamente el 70% de las ventas. Estas marcas suelen apostar por formatos más grandes, como packs de seis unidades de 125 gramos, mientras que las marcas de fabricante tienden a vender envases de cuatro unidades, un factor que influye en el precio final por kilo.
De media, la OCU sitúa el coste de los yogures griegos naturales de marca blanca alrededor de 2,18 €/kg, frente a 4,93 €/kg en marcas de fabricante, más del doble. La clave es que, según el análisis, las marcas de distribuidor mantienen una calidad sensorial adecuada, lo que refuerza su relación calidad-precio.
Qué mirar en el envase antes de elegir
- Lista de ingredientes: en griego natural, lo esperable es base láctica y fermentos, sin añadidos innecesarios.
- Valor nutricional: comparar calorías y grasa por 100 g para ajustar consumo.
- Proteínas: útil si se busca un lácteo más saciante.
- Precio por kilo: el dato que mejor refleja el coste real del producto.
- Origen de la leche: el etiquetado suele indicarlo y, según la OCU, habitualmente es nacional.
Cómo encajarlo en la dieta sin caer en el error más común
El error habitual con el yogur griego es tratarlo como si fuera idéntico al yogur natural en frecuencia y ración. Al tener más grasa y más calorías, conviene moderar su consumo si se busca control de peso o una dieta baja en grasas. En cambio, puede encajar bien como opción puntual más cremosa, como base de salsas frías o como alternativa más saciante.
Una regla sencilla para decidir
- Si buscas un lácteo diario ligero, el yogur natural suele ser más equilibrado.
- Si priorizas textura cremosa y más densidad, el griego natural puede encajar, pero mejor sin convertirlo en automático.
La conclusión del análisis es clara: los yogures griegos naturales del supermercado, en general, ofrecen un perfil nutricional correcto y buena seguridad, pero conviene vigilar su exceso de consumo por su mayor grasa. Y si el objetivo es comprar bien, el ranking de la OCU coloca a Carrefour Extra a la cabeza, con Oikos y Alipende completando el podio.
Para ampliar detalles del estudio, la referencia más directa es la nota de prensa de la OCU: Análisis de la OCU de yogures griegos.

