Partir o triturar una pastilla parece un gesto inofensivo para tragar mejor, ajustar la dosis o evitar atragantamientos. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios advierte que manipular comprimidos o cápsulas puede comprometer su eficacia y seguridad, con recomendaciones oficiales en la nota de la AEMPS sobre los riesgos de manipular comprimidos o cápsulas.

La OCU también ha puesto el foco en este hábito doméstico porque no depende solo del tamaño de la pastilla. Hay un detalle técnico que cambia por completo lo que ocurre dentro del cuerpo y que, si se ignora, puede convertir un medicamento correcto en una toma inadecuada.

Este detalle es sencillo de identificar cuando se sabe dónde mirar: no todos los comprimidos y cápsulas están diseñados para abrirse, partirse o triturarse. En algunos casos, el recubrimiento o el sistema de liberación está pensado para proteger el estómago, evitar irritación o hacer que el fármaco se libere poco a poco. Romper esta “arquitectura” puede alterar la dosis real que llega al organismo, adelantar su efecto o aumentar reacciones adversas. La OCU lo explica en su guía sobre manipulación de medicamentos: No todas las pastillas se pueden partir o triturar.

Por qué partir o triturar puede cambiar el medicamento que tomas

El problema no es solo que el medicamento tenga peor sabor o sea más difícil de manejar. Al manipular una forma farmacéutica se pueden producir efectos no deseados: pérdida de eficacia, irritación de mucosas, liberación demasiado rápida del principio activo o alteración de su absorción. La AEMPS advierte de estos riesgos y recuerda que solo se debe hacer si está indicado y hay condiciones para hacerlo de manera segura.

En casa, la manipulación suele responder a tres situaciones muy habituales:

  • Dificultad para tragar por edad, problemas de deglución o episodios de atragantamiento.
  • Intento de ajustar la dosis partiendo el comprimido “a ojo” o con un cuchillo.
  • Comodidad, mezclando el medicamento con alimentos o triturándolo para tomarlo rápidamente.

La cuestión es que, sin la indicación correcta, cualquiera de estas decisiones puede cambiar el comportamiento del fármaco.

La pista rápida: ranura, prospecto y ficha técnica

Una regla básica que comparten las recomendaciones de farmacia y de organismos de consumo es clara: solo se debe partir o triturar cuando el prospecto lo permite expresamente. La ranura (línea de partición) puede ser una pista, pero no siempre quiere decir que triturar sea adecuado ni que partir garantice media dosis exacta. La OCU insiste que la información válida está en el prospecto y, en caso de duda, en la farmacia.

Qué tipos de medicamentos no se deben partir ni triturar

Sin entrar en marcas concretas, hay categorías técnicas que suelen estar detrás de las advertencias porque su diseño depende de mantenerse intactas. Estas son las más relevantes en la práctica diaria, según la información divulgada por la OCU y la AEMPS.

Gastroresistentes o entéricos

Son medicamentos con recubrimiento que protege el principio activo del ácido del estómago o, al revés, protege el estómago del medicamento. Si se rompe este recubrimiento, el fármaco se puede destruir antes de actuar o irritar la mucosa gástrica. La OCU lo señala como uno de los grupos más claros en los que no se debe manipular el comprimido.

Liberación modificada o prolongada

En estos casos, el medicamento está formulado para liberar el principio activo de manera lenta y sostenida. Si se tritura o se abre, se puede liberar de golpe, aumentando efectos adversos o provocando picos de concentración. Es uno de los riesgos más importantes porque el paciente puede pensar que “solo” está facilitando la toma, cuando en realidad está cambiando la velocidad de administración.

Sublinguales, bucodispersables y efervescentes

No se tratan igual que un comprimido convencional. Los sublinguales, por ejemplo, están pensados para disolverse en la boca y absorberse por esta vía; triturarlos o tragarlos puede reducir su efecto. Los bucodispersables se deshacen en la boca sin necesidad de triturar. Y los efervescentes se deben disolver en agua, no tragar enteros ni partir como si fueran un comprimido normal.

Cápsulas con microgránulos y sistemas especiales

Muchas cápsulas contienen partículas diseñadas para una liberación progresiva o para protección del estómago. Abrirlas y verter su contenido puede destruir este sistema. Además, en algunos medicamentos la manipulación aumenta el riesgo de exposición para quien los prepara, sobre todo si se genera polvo.

Tabla práctica: cuando no tocar la pastilla y por qué

Tipo de medicamentoQué no hacerRiesgo principalPista frecuente
GastroresistenteNo partir ni triturarIrritación gástrica o pérdida de efectoRecubrimiento y liberación en el intestino
Liberación prolongada o modificadaNo triturar, no abrir cápsulasDosis liberada de golpeIndicaciones de liberación sostenida
Sublingual o bucalNo triturar ni tragar como un comprimido normalMenos absorción y peor efectoSe administra bajo la lengua o en la boca
EfervescenteNo tragar enteroMala administración y toleranciaIndica disolver en agua
Cápsulas con microgránulosNo abrir salvo indicaciónAlteración de la liberaciónContenido granular o cápsula especial

Qué hacer si no puedes tragar una pastilla

La recomendación más segura es no improvisar. Si la dificultad para tragar es habitual, hay alternativas que suelen resolver el problema sin manipular el medicamento por tu cuenta:

  • Consultar en la farmacia si existe una forma equivalente: sobres, solución oral, comprimido bucodispersable o dosis diferente.
  • Revisar el prospecto para comprobar si se puede partir por la ranura o dispersar en agua, cuando esté indicado.
  • Valorar un cambio de presentación con el médico si la pauta es crónica o si la persona tiene disfagia.

La AEMPS insiste que la manipulación solo se debería considerar de manera excepcional cuando no haya alternativas viables, y siempre con criterios de seguridad.

Cómo partir correctamente cuando sí está permitido

Si el prospecto indica que se puede partir, conviene hacerlo de manera precisa:

  • Usa un partidor de pastillas para evitar cortes irregulares.
  • Parte solo la dosis que debas tomar, para reducir la pérdida de estabilidad si el medicamento es sensible a la humedad o la luz.
  • No mezcles fragmentos de medicamentos diferentes en el mismo recipiente si hay riesgo de confusión.

El error más común en casa y cómo evitarlo

El error que más se repite es decidir por intuición: “si es grande, la parto” o “si me cuesta, la trituro”. La manera de evitarlo es sistemática:

  • Primero, comprobar el prospecto o consultar al farmacéutico.
  • Después, identificar si el medicamento tiene recubrimiento especial o liberación prolongada.
  • Finalmente, elegir la alternativa adecuada si no se puede manipular.

La advertencia de la OCU y el mensaje de la AEMPS convergen en lo mismo: partir o triturar no es un gesto neutro. En algunos medicamentos, este pequeño cambio altera el mecanismo de acción y puede aumentar riesgos. Saber identificar el tipo de comprimido y seguir el prospecto es lo que marca la diferencia entre facilitar la toma y convertirla en un problema.

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