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Sergio Eguiza, oftalmólogo: «Ver el eclipse con radiografías es lo más peligroso; con el móvil el riesgo es doble para tu ojo y dispositivo»

El cielo nos tiene reservada una cita que será historia. Millones de personas se prepararán para un espectáculo astronómico sin precedentes el próximo 12 de agosto. Todas las miradas apuntarán al cielo, pero la mayoría lo hará sin saber el peligro real que esconde este fenómeno. (Nosotros te lo explicamos, tranquila).

Porque mientras buscas la foto perfecta, tu ojo se puede estar quemando. Y lo más alarmante: lo hará sin que te des cuenta. Podrías perder tu visión central para siempre, sin ningún dolor que te avise. Es un error fatal que debemos evitar. Por eso, hemos hablado con el doctor Sergio Eguiza, oftalmólogo del Instituto Clínico Quirúrgico de Oftalmología (ICQO).

Radiografías, el peor error que puedes cometer

El doctor Eguiza es contundente. El eclipse del 12 de agosto será un evento casi mágico, pero su cara oculta es un riesgo que no podemos obviar. Hay una larga lista de «remedios caseros» que son el peor aliado de tu vista. Seguro que has oído hablar de ellos. O quizás los tienes en mente para utilizarlos. Pues atenta, porque son un peligro inasumible.

Las radiografías encabezan esta lista negra. Pero también encontramos los negativos de fotos, los vidrios ahumados con una vela o los CD/DVD. Añade las gafas de sol superpuestas. Y, por supuesto, cualquier tipo de prismáticos, telescopios o cámaras sin los filtros solares profesionales adecuados. (Sí, lo sabemos, la tentación es muy grande).

Estos materiales no bloquean la radiación infrarroja y ultravioleta. Esto te da una falsa sensación de seguridad, mientras tu ojo se quema sin que te des cuenta. La retina no siente dolor.

Estos «filtros» domésticos no tienen la capacidad de bloquear la radiación infrarroja y ultravioleta. Esta radiación invisible es la que realmente daña la retina. Y aquí radica el gran secreto: el ojo no tiene receptores del dolor en esta zona. Así que la lesión se está produciendo sin ningún aviso. Es un riesgo enorme que nadie debería asumir.

El resultado puede ser una retinopatía solar. Esta es una quemadura irreversible en la mácula. ¿La consecuencia? Una pérdida permanente de la visión central. Lo peor de todo es que te darás cuenta días después, cuando la lesión ya sea irreparable. Ver el eclipse de esta manera es el camino más corto hacia un daño ocular definitivo.

Tu móvil es un doble riesgo (para ti y para el dispositivo)

Parece una paradoja, pero la tecnología que nos conecta puede ser una trampa en este caso. Mirar el eclipse a través del teléfono móvil es otro gran error. El doctor Eguiza lo deja claro: «Es un riesgo doble, para tus ojos y para el dispositivo». Y esto es un aviso que debemos escuchar con atención.

Por un lado, siempre hay el peligro de mirar por encima o alrededor de la pantalla del móvil. Esto expone directamente tus ojos al sol. Pero la cosa no acaba aquí. Si usas una cámara con visor óptico sin un filtro solar profesional, la lente actúa como una lupa.

Esta lupa concentra el calor. Esto puede quemar la retina al instante. Pero no solo eso: también puede quemar el sensor interno del móvil de forma permanente. Sin filtros solares adecuados delante de la lente, el sol puede llegar a fundirlo. (Sí, es tan brutal como suena).

El engaño del eclipse al atardecer: la radiación no descansa

El eclipse del 12 de agosto en España tiene una particularidad. Ocurrirá hacia el atardecer, con el sol muy bajo. Esta circunstancia aumenta la curiosidad y, paradójicamente, el peligro. Mucha gente pensará que, como el sol está bajo, «ya no quema». Pero este es un error grave.

«La radiación sigue siendo peligrosa«, advierte el experto. Aunque la atmósfera disperse un poco de luz cuando el sol está bajo, nunca es suficiente. Mirar directamente sin filtros es impensable hasta que el sol desaparece completamente por el horizonte. El fenómeno será tan apurado que en casi toda España el sol se pondrá todavía eclipsado. (Una auténtica locura).

Nuestros ojos no percibirán la agresión. La luz solar se atenuará, sí. Pero las ondas invisibles seguirán ahí, implacables. Por eso, la protección es absolutamente imprescindible. El cielo nos brindará un espectáculo, pero debemos saber cómo disfrutarlo con inteligencia. No hay excusas para arriesgar nuestra vista.

La solución: filtros certificados o el truco de la proyección

La manera segura y definitiva de ver el eclipse es con filtros certificados. Estos deben cumplir con la norma ISO 12312-2. Este es tu secreto para una observación sin riesgos. Las gafas de eclipse específicas son económicas y están diseñadas para esta finalidad.

Su seguridad es la clave. Tienen tres capas de protección. El primer filtro bloquea el 97% de la radiación infrarroja. El segundo elimina el 97% de la radiación ultravioleta. Y el tercero reduce el 99,99% de la luz visible. (Una auténtica armadura para nuestros ojos).

Estas gafas homologadas se pueden utilizar incluso encima de las gafas graduadas. Son una inversión mínima para un bien incalculable: tu visión. (Sí, nosotros ya tenemos unas en la cesta).

Pero hay un truco alternativo, ideal para hacer con niños. Es el método de proyección indirecta. Esta es «la opción más segura», según el doctor. Consiste en hacer un pequeño agujero en un cartón. Después, proyectas la luz del sol sobre una superficie blanca. Puede ser el suelo o un papel.

Así ves la «silueta» del eclipse sin mirar directamente al sol. Es una manera creativa y totalmente segura de disfrutar del fenómeno. (Una buena excusa para sacar nuestra vena artística).

¿Cuándo se puede mirar sin protección? La respuesta te sorprenderá

Solo hay un momento en que se puede mirar sin protección: cuando el eclipse está al 100%. Es decir, cuando la luna cubre el sol por completo. Pero este momento durará solo unos pocos segundos en España. Y aquí llega la pregunta del millón: ¿Quién sabe exactamente cuándo sucede esto? Y, sobre todo, ¿quién sabe si no está al 99%?

«Si estás en un punto donde se ve al 99% o menos, nunca puedes quitarte las gafas», advierte el oftalmólogo. Este 1% de sol visible es suficiente para causar daños permanentes a la vista. La recomendación de los expertos es clara: no te quites nunca la protección de los filtros certificados. Haz pausas periódicas durante la observación. Y recuerda: un día nublado no sustituye la protección ocular.

Después del eclipse, estate alerta. Si experimentas visión borrosa, aparición de manchas, destellos o distorsiones, debes ir inmediatamente a un especialista. (Es una urgencia real, no un drama). El próximo 12 de agosto, disfruta del espectáculo, pero con cabeza. Porque el bienestar auténtico es poner un filtro seguro a los ojos con los que miras y disfrutas del mundo.

¿Qué decisión tomarás ante este fenómeno tan esperado?

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