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Blas Latorre, entrenador de Isabel Preysler (76): «Priorizamos movilidad, fuerza y equilibrio, no los entrenamientos extremos»

Todas conocemos esta sensación. Llega el día de ponerse en marcha, de hacer ejercicio, y de repente una pereza monumental nos invade. (Sí, a nosotras también nos pasa).

Pero ¿qué pasaría si te dijéramos que hay una manera de mantenerte en forma, con 76 años y con un ritmo de vida imparable, sin caer en los entrenamientos extremos? Isabel Preysler lo ha encontrado.

Desde hace más de 13 años, la socialité entrena con Blas Latorre, un preparador físico que ha revelado su secreto: una rutina alejada del agotamiento. Su máxima es clara: priorizar la movilidad, la fuerza y el equilibrio.

Una rutina inteligente para desafiar la edad

La verdad es que Preysler, como cualquiera de nosotras, confiesa que le cuesta vencer la pereza. Por eso, Latorre ha diseñado un plan que no solo es efectivo, sino que también se adapta a ella. Hablamos de tres sesiones por semana, de solo 45 minutos cada una. (Un lujo de tiempo que podemos encontrar).

Cada sesión comienza con cinco minutos de cardio suave, a menudo en la elíptica, para activar el cuerpo sin agresiones. Después, un calentamiento minucioso que pone el foco en la espalda y el abdomen. Este es el punto de partida para los ejercicios de fuerza.

Con la ayuda de bandas elásticas o el propio peso corporal, trabajan todos los grupos musculares. Pero hay una atención especial que Latorre y Preysler dedican a dos puntos clave: los brazos y la cintura. Según el entrenador, son «las partes del cuerpo que envejecen antes».

Por si no fuera suficiente, el core (el abdomen) recibe una dedicación extra. (¡Y con razón!). Fortalecer esta zona es imprescindible para mantener el equilibrio y la estabilidad, dos capacidades que nos dan autonomía y calidad de vida a cualquier edad. La sesión culmina con estiramientos, la parte preferida de Preysler. (Un pequeño placer que nos merecemos).

El verdadero truco para sentirte joven no es agotarte, sino moverte con inteligencia y prevenir los problemas futuros.

El poder oculto de caminar

Más allá de los ejercicios de fuerza, Blas Latorre es un ferviente defensor de una actividad que todas podemos hacer: caminar. Su filosofía es clara: «andar es empezar», y la promueve como el medio más sencillo, cómodo y adaptable para iniciarse en el cuidado físico. (Parece obvio, pero la verdad es que lo subestimamos).

Caminar es la base de todos sus programas, desde la pérdida de peso hasta la escuela de espalda y los planes para mayores de 55 años. Los profesionales de la actividad física lo tienen claro: este ejercicio tan accesible aporta grandes beneficios tanto físicos como mentales. Es el complemento definitivo para las rutinas de fuerza y el cardio.

El poder oculto de caminar

La clave para empezar: sin excusas

La constancia de Isabel Preysler durante más de una década es un ejemplo claro. Pero si la pereza es uno de nuestros puntos débiles, entrenadores como Álvaro Puche nos dan la solución. La adherencia al ejercicio debe lograrse con avances progresivos, partiendo del estado físico inicial de cada uno.

Puche advierte de un error frecuente: «Es un error pretender hacer lo mismo que hacen los demás tu primer día de gimnasio». La clave es comenzar con sesiones cortas, de 10-15 minutos, dos o tres días a la semana. Ver los primeros resultados, por pequeños que sean, es lo que nos motivará a seguir y a aumentar la duración y la intensidad. (Nuestro cuerpo nos lo agradecerá).

Si a los 60 años no mantenemos bien el equilibrio, no es un problema de edad, sino de falta de fuerza. Esta revelación debería ser un estímulo para todas nosotras. El consejo final es imprescindible: «Busca un buen profesional para empezar: es el más capacitado para guiarte en los inicios».

No subestimes el poder de un buen asesoramiento. Un profesional puede cambiar tu camino hacia una vida más activa y plena.

Así que ya lo sabes, no hace falta sufrir para sentirse bien. Con una rutina inteligente, enfocada en la movilidad, la fuerza y el equilibrio, y un buen acompañamiento, el camino hacia una vida activa y saludable está a nuestro alcance. ¿Estamos preparadas para empezar?

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