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La crisis de Rodalies y el mal estado de la red encienden el sector logístico catalán

El sector logístico y exportador catalán reclama a la Generalitat y al gobierno español que dupliquen las vías para evitar que las mercancías tengan que compartir infraestructura con las líneas de Rodalies, como sucede actualmente en toda la red excepto en un tramo entre Castellbisbal y el Puerto de Barcelona. “No pueden ir las mercancías por líneas de Rodalies”, reitera a la Agència Catalana de Notícies (ACN) el presidente de Ferrmed, Joan Amorós, quien alerta que la situación es “grave” porque en la configuración actual ya no caben más trenes. El presidente de la sectorial Agroalimentaria de Pimec, David Coll, hace un análisis similar y critica que, cuando hay un corte como el del túnel de Rubí, toda la cadena alimentaria e industrial queda “paralizada” y reclama una red propia. “Se deben planificar nuevas líneas ferroviarias y puntos intermodales”, reivindica Coll.

La situación “difícil” que vive el sector del transporte de mercancías se agrava aún más porque no solo deben dar prioridad siempre a las líneas de Rodalies, sino que cuando hay una incidencia relacionada con el transporte de pasajeros también les afecta directamente. Así, el accidente mortal en la línea R4 en Gelida (Alt Penedès) y el cierre del túnel de Rubí han dejado el Puerto de Barcelona en una situación “de aislamiento técnico para la mercancía por tren”, según lamentan desde la Asociación de Cargadores de España (ACE). Según los cálculos de la entidad, la parada de Rodalies y los problemas en el túnel de Rubí han hecho que haya un “volumen de mercancía acumulada muy alto”, ya que el tráfico de contenedores del puerto barcelonés con su área de influencia es muy alto, de unos 4.000 contenedores llenos a la semana entre entradas y salidas.

Entrada del túnel de Rubí, cortado por una incidencia / ACN

“Debemos invertir y mucho en infraestructuras y hace muchos años que no lo estamos haciendo”, lamenta el presidente de la sectorial Agroalimentaria de Pimec. Coll reitera que cuando los trenes de mercancías no pueden circular se genera un “grave conflicto” que después tiene repercusiones en la sociedad, como el encarecimiento de los productos. También tiene un componente medioambiental porque este bloqueo hace perder credibilidad al transporte ferroviario de mercancías y hace que muchas empresas opten por el transporte por carretera. La Asociación de Cargadores de España tiene una opinión similar. “El bloqueo ferroviario obliga a buscar alternativas en una carretera ya saturada, lo que compromete los tiempos de entrega y pone en peligro las líneas de producción por la falta de componentes y materias primas”, defiende la ACE. “La situación supone una pérdida directa de competitividad”.

Una mala gestión sale cara

El presidente de Ferrmed, Joan Amorós, considera que el sistema actual, con vías compartidas, es un “mal enfoque de la gestión”, que no permite al transporte ferroviario ser competitivo porque cuesta mucho encontrar huecos disponibles en la red para las mercancías. Además, desde Pimec proponen integrar mejor el transporte ferroviario y la carretera con más “puntos intermodales” que sirvan para que los paquetes se puedan mover de los trenes a los camiones. Esto daría como resultado un sistema “flexible” y que funcione “a demanda”.

Un estudio de Ferrmed estima que un sistema de transporte de mercancías integrado entre el tren y la carretera permitiría ahorrar un 51% de los costos operativos del transporte, así como el 77% de los gases de efecto invernadero y nocivos. “Estos son las ventajas del tren respecto a la carretera, pero si el tren no funciona porque las vías no están, porque no están bien mantenidas, porque hay accidentes y tal, la gente va en camión”, resume Amorós.

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