El Puerto de Barcelona ha superado, con nota, las turbulencias internacionales provocadas por las tensiones geopolíticas. La infraestructura catalana ha cerrado el primer semestre de 2026 con un crecimiento de los tráficos gestionados. A pesar de la situación en el Golfo Pérsico y las tensiones vinculadas al estrecho de Ormuz, sumado a la política arancelaria de Estados Unidos, el Puerto ha movido 35,87 millones de toneladas en los primeros seis meses del año. “El Puerto ha cerrado el trimestre con incrementos de tráficos del 3,5% el primer semestre de 2026, de manera que, a pesar del contexto internacional marcado por las tensiones políticas y las incertidumbres comerciales, el Puerto se ha adaptado y ha mantenido la competitividad de nuestro tejido industrial gracias a la diversificación de mercados, de los clientes y de las cadenas logísticas resilientes”, ha detallado el director general del Puerto de Barcelona, Àlex Garcia, en la presentación de resultados de la infraestructura portuaria. Ha detallado que las importaciones han crecido un 6,7%, los líquidos a granel lo han hecho un 4,1% y los vehículos un 6,5%.

El tráfico de vehículos, gran bandera del Puerto
Justamente, los 380.000 vehículos movidos -el 36% importaciones- en los primeros seis meses de 2026 «refuerzan Barcelona como una de las principales puertas de entrada al sur de Europa para los fabricantes asiáticos, y especialmente, para los vehículos electrificados», ha remarcado el director general del Puerto. Actualmente, el 45% de los vehículos importados son híbridos, híbridos enchufables o eléctricos. Garcia se ha mostrado tranquilo sobre un posible impacto en las exportaciones de vehículos Volkswagen de Navarra y Martorell debido a la crisis de la marca, que despedirá a miles de trabajadores en Europa. Según Àlex Garcia, el crecimiento del tráfico de vehículos «confirma la transformación que vive el sector de la automoción, y el Puerto se consolida como una plataforma logística de referencia para la distribución de nuevos vehículos electrificados hacia los mercados español y europeo, reforzándonos como un hub logístico internacional».
Sobre escenarios futuros y cómo puede evolucionar esta área de negocio, el director del Puerto, José Alberto Carbonell, cree que habrá que estar atentos a cómo evolucionen los aranceles: «La subida de los aranceles anunciada por los EE.UU. no es una buena noticia para el comercio, y la UE está trabajando para poner más aranceles a las importaciones de vehículos híbridos enchufables, que ahora solo tienen el 10% y facilita que se importen más vehículos de este tipo».

Un ciclo inversor «histórico» en el Puerto
Por otro lado, el director del Puerto ha remarcado que estos meses de buenos resultados van acompañados de un «ciclo inversor histórico». En este tiempo, se han producido avances en la transformación logística, energética y tecnológica del Puerto. Destaca la licitación del gran nudo vial de los nuevos accesos terrestres, la adjudicación de los nuevos puntos de atraque para líquidos a granel en el muelle de la Energía, la adjudicación de la infraestructura eléctrica que permitirá completar la electrificación del muelle Adossat y la recepción parcial de diversas actuaciones vinculadas a los nuevos accesos ferroviarios y a la terminal Nou Llobregat.
De hecho, José Alberto Carbonell ha anunciado un avance estratégico relevante para la futura zona sur del Puerto. Los estudios de compatibilidad radioeléctrica elaborados por los técnicos del Puerto y de ENAIRE concluyen que la actividad portuaria prevista para los futuros muelles Catalunya y Jaume I es compatible con la operativa actual del Aeropuerto de Barcelona y con la configuración prevista en la futura ampliación. «Esta conclusión permite dar continuidad a los proyectos de crecimiento previstos para el Puerto en su zona sur, donde se concentrará gran parte de la actividad económica relacionada con el tráfico de contenedores en las próximas décadas».
Cuenta atrás para los cruceros en las terminales C y Sur
El Puerto de Barcelona también ha anunciado que el próximo 30 de octubre se producirá la última escala de cruceros turísticos en la terminal C del muelle adossat, y el 31 de diciembre será la última operación en la terminal Sur del muelle Barcelona. El anuncio coincide con el primer aniversario del acuerdo rubricado por la infraestructura y el Ayuntamiento de Barcelona para reducir la actividad crucerística en la ciudad. El director del Puerto, José Alberto Carbonell, ha explicado que también se ha avanzado en otros puntos del acuerdo, como la electrificación de las terminales de cruceros, y se ha impulsado el corredor urbano del frente litoral, que permitirá aglomeraciones en Ciutat Vella. También se ha reactivado el Consejo para la Sostenibilidad de los Cruceros y está en proceso el estudio de evaluación de la movilidad vinculada a los cruceros.

