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El aeropuerto de Girona se desploma: medio año perdiendo pasajeros

El aeropuerto de Girona-Costa Brava continúa perdiendo pasajeros y ya acumula seis meses consecutivos de descensos en la comparación interanual. La terminal de Vilobí d’Onyar (Selva) registró 265.000 usuarios en septiembre, un 11,4% menos que durante el mismo mes de 2025, según los datos de Aena. La caída llega después de varios años de crecimiento y coincide con los meses centrales de la temporada turística, cuando la actividad aeroportuaria es especialmente importante para la Costa Brava y las comarcas gerundenses.

Entre enero y septiembre, el aeropuerto ha acumulado 1,76 millones de pasajeros. Si se mantiene la tendencia actual, la infraestructura podría cerrar 2026 con un balance anual negativo, después de que los últimos ejercicios se hayan caracterizado por incrementos destacados del tráfico. El descenso también se refleja en las operaciones: durante septiembre se registraron 2.682 aterrizajes y despegues, un 7,3% menos que un año antes.

La pérdida de pasajeros contrasta con la evolución reciente de la infraestructura. En 2023, el aeropuerto creció un 20,7%; en 2024, un 25,9%, y 2025 terminó con un incremento del 9,4%. Estas cifras habían consolidado la recuperación del tráfico aéreo después de la pandemia, pero los datos de este año apuntan a un cambio de tendencia.

Ryanair, la causa principal de la caída de pasajeros del aeropuerto de Girona

Ryanair concentra buena parte de la caída

La reducción del tráfico se explica, en buena parte, por el comportamiento de Ryanair, la principal aerolínea del aeropuerto. En septiembre, la compañía irlandesa transportó 198.714 pasajeros, un 14,5% menos que durante el mismo mes del año pasado. Su peso en la actividad de la terminal hace que la evolución de su oferta tenga una incidencia directa en el resultado global.

Otras compañías, en cambio, han evolucionado al alza. Jet2 registró 29.862 pasajeros en septiembre, un 36,6% más que en 2025, mientras que Enter Air, que opera vuelos con Polonia, llegó a los 7.586 usuarios, un incremento del 14%. Transavia, por su parte, perdió un 4% de pasajeros, hasta los 14.889.

En cuanto a los destinos, las rutas con el aeropuerto alemán de Weeze y Bruselas encabezaron el tráfico de septiembre, con 20.114 y 20.113 pasajeros, respectivamente. La conexión con Londres Stansted, en cambio, retrocedió un 12,6%, hasta los 18.564 usuarios.

El mercado británico se mantiene como el principal emisor de pasajeros del aeropuerto gerundense. En septiembre, 90.027 viajeros procedían del Reino Unido, un 5,8% más que un año antes. Alemania ocupó la segunda posición, con 38.322 pasajeros, un 25,1% menos, seguida de Polonia, con 31.635 usuarios y una reducción del 1,7%.

Una infraestructura marcada por la estacionalidad

La evolución del aeropuerto gerundense está estrechamente vinculada a la temporada turística. La concentración de vuelos durante los meses de primavera y verano hace que los resultados de este período tengan un peso determinante en el balance anual. A partir de octubre, la programación se reduce progresivamente y una parte de las compañías dejan de operar hasta la primavera siguiente.

Esta estacionalidad convierte los descensos de los meses de verano en una señal especialmente relevante para la infraestructura y para la actividad turística que conecta. El aeropuerto Girona-Costa Brava es una de las puertas de entrada a la Costa Brava y a los Pirineos gerundenses, y su conectividad aérea contribuye a la llegada de visitantes internacionales.

Por eso, el balance de los próximos meses será determinante para comprobar el alcance de la caída. Con seis meses consecutivos de retrocesos y una caída significativa en septiembre, el reto es determinar si se trata de una corrección después de los fuertes incrementos de los últimos años o del inicio de una etapa de menor actividad.

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