Nueva protesta del campo catalán. Cerca de un centenar de tractores cortan la autopista AP-7 a la altura de Pontós (Alt Empordà) en ambos sentidos de la circulación. La acción de fuerza de los agricultores es contra el acuerdo con el Mercosur (los países que forman parte de la zona de libre comercio latinoamericana -Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) y los recortes previstos en la política agraria común (PAC) que ha impuesto la Comisión Europea que preside Ursula von der Leyen.
El corte se inició alrededor de las 03.00 de la madrugada y está previsto que se prolongue indefinidamente. El portavoz del Gremio de la Pagesia en Girona, Jordi Ginabreda, ha dicho que el acuerdo con el Mercosur es malo para el campo, pero también para la ciudadanía. «Juega con la seguridad alimentaria». «Hay que tener en cuenta que aquí llegarán alimentos del Mercosur hechos con productos que aquí son ilegales. ¿Qué gobiernos tenemos que utilizan la alimentación y el sector primario como moneda de cambio?», ha lamentado Ginabreda en declaraciones recogidas por la Agència Catalana de Notícies (ACN).
Abierta la N-II a los turismos
La protesta ha cortado también la N-II durante horas, pero a media mañana Revolta Pagesa, quien organiza las movilizaciones, ha abierto esta vía para los turismos. La N-II continuará cerrada a los camiones que van o vienen de Francia, al igual que la AP-7.

Amplio despliegue de los Mossos
La protesta de los agricultores ha provocado un amplio despliegue por parte de los Mossos d’Esquadra en el Alt Empordà. De momento, sin embargo, no se han registrado incidentes. Los manifestantes han dejado un paso abierto en el lateral de la autopista para que puedan acceder los tractores y han colocado neumáticos en medio de las vías que han cortado.
A lo largo del día, los agricultores intensificarán las protestas en otros puntos del país. A media mañana, una sesentena de tractores han cerrado el acceso al Puerto de Tarragona de la A-27. Los manifestantes quieren prolongar el corte hasta el lunes.

En un comunicado, Revolta Pagesa alerta también que el acuerdo con el Mercosur supondrá que los costos laborales sean mínimos, la deforestación masiva y que habrá una evidente falta de controles, y lo califica de «competencia desleal». El tratado se debe firmar la próxima semana. Los agricultores piden echarlo atrás y que en su lugar se implementen cláusulas espejo, es decir, que las condiciones sean las mismas que tienen los productos de los campos de aquí.
Controles sanitarios «realistas y adaptados al territorio»
También reclaman una PAC «fuerte» y unos controles sanitarios «realistas y adaptados al territorio», en paralelo a una gestión «eficiente» de la fauna salvaje y cinegética. A todo esto, los agricultores añaden los recortes previstos de la PAC y la imposición de protocolos de sanidad animal que consideran «absurdos e ineficaces, diseñados desde despachos lejanos y completamente desconectados de la realidad del campo».

