MónEconomia
Las pymes catalanas crecen, pero pierden peso en la economía

Las pequeñas y medianas empresas continúan siendo la base del tejido empresarial catalán, pero su contribución relativa a la economía ha retrocedido en los últimos años. El Anuario de la Pyme Catalana 2026, presentado este lunes por la patronal Pimec, sitúa en el 60,4% la proporción del valor añadido bruto (VAB) generado por estas empresas en 2024 y en el 65,7% su peso en el empleo. En 2020, los porcentajes eran del 62% y del 69%, respectivamente.

La pérdida de peso convive con una evolución positiva de la actividad. Según el informe, las 544.339 pymes catalanas aumentaron un 4,5% el valor añadido bruto y un 5,5% las ventas durante 2024, a la vez que la productividad media por ocupado también creció un 2,7%, hasta los 74.355 euros anuales. Los datos dibujan una doble realidad: las pymes mejoran los resultados, pero su aportación relativa al conjunto de la economía disminuye.

El número de empresas aumenta, pero la industria retrocede

Los datos del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat) confirman que el tejido empresarial catalán continuó creciendo en 2025. A 1 de enero de ese año, Cataluña tenía 618.781 empresas con establecimientos en el territorio, un 1,2% más que un año antes. Las empresas con sede social en Cataluña eran 610.062, también un 1,2% más que el año anterior.

Ahora bien, el crecimiento fue desigual según la actividad. El número de empresas de los servicios aumentó un 1,6% y el de la construcción, un 0,2%, mientras que el de la industria cayó un 2,3%, hasta las 32.144 empresas. Las actividades de servicios concentran la mayor parte del tejido empresarial, con 517.973 empresas, frente a las 68.664 de la construcción. La tendencia a la baja del sector industrial también aparece en los datos de Pimec: según el anuario, en 2024 la industria fue el único de los grandes sectores en que disminuyeron al mismo tiempo el número de pymes, el empleo y el valor generado: un 2,1%, un 0,5% y un 0,7%, respectivamente. Un descenso industrial que abre interrogantes sobre la capacidad del sector para mantener la base productiva, invertir y ganar dimensión.

El presidente de Pimec, Antoni Cañete, presenta el informe ‘Anuario de la Pyme Catalana 2026’ Autor: Maria Asmarat / ACN

La brecha de productividad con las grandes empresas persiste

Uno de los principales retos de las pymes es reducir la distancia de productividad respecto a las compañías de mayor dimensión. El anuario de Pimec sitúa la productividad media de las pymes en 74.355 euros por ocupado en 2024, frente a los 93.405 euros de las grandes empresas. La diferencia es de 19.050 euros por trabajador, de manera que las pymes generan aproximadamente un 80% del valor añadido por ocupado de las grandes compañías. La mejora de la productividad es uno de los elementos que explican el crecimiento del valor añadido de las pymes. Este aumento, sin embargo, no depende únicamente del incremento de la producción, sino también de la capacidad de incorporar tecnología, mejorar la organización del trabajo, formar a los equipos y acceder a mercados de mayor valor añadido.

La comparación europea permite hacer una aproximación a esta evolución. Según la ficha de rendimiento de las pymes publicada por la Comisión Europea en 2025, las pymes españolas del sector empresarial no financiero aumentaron un 5% el valor añadido real en 2024 y un 2,4% el empleo. La Comisión preveía, además, que el valor añadido real creciera un 2% en 2025. Estos datos corresponden al conjunto del Estado y no son estrictamente comparables con los de Pimec, pero sitúan la mejora catalana en un contexto de crecimiento de las pymes españolas.

En este contexto, el presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha reivindicado durante la presentación del anuario la necesidad de impulsar una ley de crecimiento empresarial para favorecer que las compañías ganen dimensión y refuercen la competitividad. De hecho, la patronal trabaja con las consejerías de Empresa y Economía de la Generalitat en grupos de trabajo sobre esta cuestión.

Sin embargo, la dimensión no es el único factor que determina la productividad. La inversión tecnológica, la formación, la innovación y la capacidad de internacionalización también pueden influir en los resultados. Por eso, una comparación por sectores es necesaria para distinguir hasta qué punto la brecha responde al tamaño de las empresas o a diferencias en las actividades que desarrollan.

Un camarero en un restaurante barcelonés / EP
Un camarero en un restaurante barcelonés / EP

Los beneficios aumentan y el endeudamiento disminuye

La mejora de la productividad también se refleja en los resultados empresariales, aunque el incremento de la actividad no se traslada íntegramente a una mejora equivalente de la rentabilidad. Según el anuario, la rentabilidad financiera después de impuestos de las pymes pasó del 8,4% en 2023 al 8,2% en 2024. Al mismo tiempo, los resultados del ejercicio aumentaron un 8,7% respecto del año anterior, mientras que el gasto de personal creció un 8%, según los datos divulgados por Pimec. La patronal destaca que cerca del 80% del incremento del valor añadido bruto se trasladó al gasto de personal. Este indicador incluye los costos laborales.

La situación financiera también ha mejorado en términos de endeudamiento. El peso de la deuda de las pymes pasó del 45,8% en 2020 al 43,4% en 2024, según los datos del anuario. La disminución apunta a un fortalecimiento de los balances, aunque no permite concluir que todas las empresas tengan las mismas facilidades para financiar nuevas inversiones. A modo de ejemplo, en la hostelería, los beneficios medios por establecimiento crecieron un 50,1% en 2024, hasta los 147.300 euros, mientras que el gasto en salarios y cotizaciones aumentó un 7,2%.

El panorama actual es el de un tejido empresarial que continúa creciendo, pero con una contribución relativa de las pymes a la baja, diferencias sectoriales y una brecha de productividad aún significativa respecto de las grandes empresas. El reto es determinar qué obstáculos impiden que más compañías ganen dimensión y conviertan el crecimiento de la actividad en más productividad y capacidad competitiva.

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa