Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment del Treball, ha calificado los presupuestos presentados por el gobierno de Salvador Illa de «muy intervencionistas». No obstante, Sánchez Llibre ha defendido que Cataluña necesita aprobar las cuentas de la Generalitat para garantizar estabilidad.
El ejecutivo socialista ha llegado a un acuerdo con los Comunes para sacar adelante los presupuestos, pero es insuficiente para que sean aprobados en el Parlament de Catalunya. Para lograrlo, Illa debe contar también con el apoyo de ERC. Los republicanos exigen que el gobierno de Pedro Sánchez cumpla con la cesión del IRPF para decir que sí a las cuentas de la Generalitat. Sánchez Llibre ha advertido que sin aprobarlos se podrían perder más de 4.000 millones de euros en inversiones.

Foment podría recurrir el veto a la compra especulativa de vivienda
Durante su intervención en la asamblea general de la patronal catalana, Sánchez Llibre ha arremetido contra el pacto entre el Gobierno y los Comunes para prohibir la compra especulativa de vivienda. Es “letal” para la economía y la sociedad catalana, y ha advertido que Foment podría promover un recurso de inconstitucionalidad.

El dirigente empresarial ha enmarcado esta crítica en la defensa del papel de la empresa y de la propiedad privada como “pilar del progreso económico y social” y ha reclamado más seguridad jurídica para incentivar la inversión y aumentar la oferta de vivienda.
Por otro lado, Sánchez Llibre ha vuelto a denunciar el “infierno fiscal” en Cataluña y ha destacado la necesidad de una fiscalidad “competitiva, simple y previsible”. Entre las medidas propuestas, ha reclamado eliminar el Impuesto de Patrimonio, revisar el de Sucesiones y Donaciones y reducir los marginales del IRPF.
La ampliación del aeropuerto, imprescindible
Como ya ha hecho otras veces, el presidente de Foment ha subrayado que la ampliación del aeropuerto del Prat es “imprescindible” para mantener la conectividad internacional de Cataluña. En este sentido, ha alertado que el país arrastra un déficit de inversión en infraestructuras de más de 42.500 millones de euros.
