Europa ha tomado una decisión final. Los 27 han ignorado las protestas de la agricultura en toda Europa y han dado luz verde al tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay). Europa ha alcanzado una mayoría cualificada a pesar de que países con peso dentro de los organismos comunitarios como Francia, Polonia, Hungría, Irlanda y Austria mostraban su rechazo.
La reunión de embajadores en Bruselas ha sido clave para poder aprobar el tratado y las salvaguardas negociadas en diciembre para reforzar la protección del sector agroalimentario europeo. A las cinco de la tarde concluirá el procedimiento escrito y se hará oficial el mandato que concluirá con la firma del acuerdo de asociación y el tratado de libre comercio con los socios del Cono Sur por parte de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en Paraguay el próximo lunes.
El voto de Italia, que se ha alineado con España y Alemania, ha sido clave para inclinar la balanza hacia el lado del acuerdo UE-Mercosur, ya que se necesitaba la mayoría cualificada, lo que implica los votos a favor del 55% de los 27 países de la UE y que juntos representen el 65% de la población.
Cómo quedará el comercio entre los dos bloques
La rúbrica del acuerdo entre Europa y el Mercosur implica que se creará el área de libre comercio más grande del mundo, un área en la que se incluirán hasta 720 millones de personas y una producción de más del 20% del PIB global y que para Europa podría llegar a suponer unos beneficios de casi 300 millones de consumidores. Los datos actuales muestran, además, que los países comunitarios exportan cerca de 85.000 millones de euros anuales en bienes y servicios y ‘sólo’ se importan unos 14.000 millones.
La Comisión Europea ha defendido desde el primer momento el acuerdo, asegurando que este tratado puede suponer grandes beneficios para los sectores que son motores para Europa como la automoción, la maquinaria, la industria farmacéutica o el textil, algunos de los cuales exportan a los países de Sudamérica con aranceles de hasta el 35%, mientras que para el Mercosur esto supondrá que entren al bloque europeo los productos básicos de su sector como la carne, el azúcar, el arroz o la soja.



