El mundo busca salidas a la crisis energética que ha causado la guerra en Oriente Próximo. En una reunión de urgencia con los miembros, celebrada el martes por la noche, la Agencia Internacional de la Energía ha propuesto liberar las reservas estratégicas de petróleo para garantizar el suministro y evitar que los precios se disparen. Este mismo mediodía, la IEA (por sus siglas en inglés) ha acordado lanzar al mercado 400 millones de barriles de crudo. De esta manera, los estados afrontan la intervención en el mercado petrolero más importante de la historia. Se trata de un tercio de todos los fondos petroleros de emergencia públicos acumulados a raíz de la invasión rusa a Ucrania y la crisis energética que generó.
La estrategia de la IEA aún no se ha concretado, pero varios países ya han abierto la puerta a contribuir a la liberación del producto. Según ha informado este mismo miércoles la ministra española de Transición Ecológica, Sara Aagesen, el Estado se prepara para abrir los depósitos petroleros. «Por parte de España, apoyaremos la estrategia de la Agencia», ha declarado Aagesen. De esta manera, la infraestructura española liberará reservas para 12 días, una parte importante del total acumulado, equivalente al uso durante unos 90 días. También Alemania asegura que contribuirá a la estrategia, aunque aún no ha detallado las cantidades en las que participará; mientras que Japón ya ha anunciado esta mañana, incluso antes del pacto, que comenzaría a liberar producto a partir del próximo lunes. «Los petroleros continúan prácticamente imposibilitados para cruzar el estrecho de Ormuz, y se prevé que las importaciones a Japón bajen significativamente a partir de mediados del próximo mes», ha adelantado la primera ministra del país asiático, Sanae Takaichi.

Oscilación de precios
Las expectativas de la industria han mejorado por la liberación de las reservas estratégicas. Al inicio de la jornada, el barril Brent -la referencia europea para el precio del crudo- subía por encima de los 90 euros, unos 10 más que al cierre del martes. A medida que se han ido haciendo públicos detalles sobre la liberación de reservas, sin embargo, el mercado se ha enfriado, y el precio objetivo ha vuelto a retroceder. Aun así, los implicados en el conflicto en Oriente Próximo no han dado más indicaciones de que la raíz del problema -la guerra en la región- deba caer pronto. De hecho, el portavoz del cuartel general central de Jatam al-Anbia, Ebrahim Zolfagari -una de las principales autoridades militares de Irán- ha restado importancia a las medidas de control del mercado que han anunciado desde la Agencia Internacional. A juicio de Zolfagari, el sentido natural del mercado en plena guerra llevará el barril por encima de los 200 dólares. «No podrán bajar el precio del petróleo y de la energía con medidas artificiales. El precio del petróleo depende de la seguridad en la región, y los Estados Unidos son una fuente de inseguridad», ha sentenciado el militar.




