La Unión Europea ha firmado este sábado finalmente el acuerdo comercial con Mercosur después de más de 25 años de negociaciones. El ejecutivo comunitario ha impulsado el acuerdo a pesar de la oposición frontal de la agricultura o la negativa de algunos estados miembros, como Francia o Polonia. El acto para la firma del acuerdo de libre comercio se ha celebrado en la capital de Paraguay y ha contado con la presencia del presidente del país, Santiago Peña, así como de los presidentes de Argentina, Javier Milei, y de Uruguay, Yamandú Orsi. Por parte de la UE, además de Von der Leyen, también ha asistido el comisario de Comercio, Maroš Šefčovič, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. La delegación europea también se reunió con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, para ratificar el acuerdo. Esta puesta en escena, pues, sella el polémico y criticado acuerdo comercial con Mercosur.
A pesar de las reticencias de algunos sectores, la Comisión Europea ha defendido desde el inicio que el acuerdo creará una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, lo que repercutirá favorablemente en la economía internacional. Entre otras cosas, el acuerdo establece la eliminación gradual de los aranceles sobre el 91% de las exportaciones europeas a los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y sobre el 92% de las exportaciones de Mercosur a la UE. Según los datos esgrimidos por Bruselas, las exportaciones de la UE a Mercosur crecerán por valor de 50.000 millones de euros y, a la vez, las exportaciones de Mercosur a la UE incrementarán por valor de 9.000 millones. Así pues, según defienden, este acuerdo supondrá un ahorro de 4.000 millones de euros anuales para las empresas de la Unión Europea.

Bruselas celebra el acuerdo
«El acuerdo envía un mensaje muy potente al mundo. Refleja una elección clara y deliberada. Elegimos el comercio justo frente a los aranceles. Elegimos una asociación productiva y a largo plazo frente al aislamiento. Y, sobre todo, la intención de ofrecer beneficios reales y tangibles a nuestra ciudadanía y empresas«, ha defendido Von der Leyen durante su intervención en el acto de este sábado. Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha asegurado que el acuerdo llega en el momento «más oportuno», en una intervención en la que ha lanzado algunos dardos envenenados contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump: «Mientras unos levantan barreras y otros violan las normas de competencia leal, nosotros tejemos puentes y pactamos normas, porque creemos en el comercio justo. Estoy convencido de que el acuerdo nos ayudará a ambos bloques a navegar por un entorno geopolítico cada vez más turbulento», ha aseverado el portugués. Europa, pues, celebra el acuerdo con Mercosur e ignora la oposición del sector agrícola.
El Consejo de la Unión Europea, donde están representadas las dos instituciones, dio luz verde al acuerdo la semana pasada, motivo por el cual, tras la firma de este sábado, el Parlamento Europeo tendrá que dar su aprobación próximamente. De momento, sin embargo, aún se desconoce cuándo entrará en vigor oficialmente. Las previsiones actuales son que la Eurocámara vote el acuerdo provisional entre abril y mayo, pero si la próxima semana el pleno vota a favor de presentar un recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) para que dictamine la compatibilidad del acuerdo con los tratados comunitarios, el proceso de ratificación podría atascarse. Una vez que el Parlamento Europeo haya dado su visto bueno a los dos textos, todo el acuerdo de asociación deberá ser ratificado ahora por los estados miembros, ya que va más allá de las competencias exclusivas de Bruselas en comercio. En el caso español, el acuerdo debería pasar tanto por el Congreso como por el Senado.


