La crisis abierta en Irán que comenzó hace casi un mes sigue causando estragos en la economía mundial. Este lunes, el precio del barril de petróleo Brent -índice de referencia en Europa- se ha vuelto a disparar un 2% y se cotiza cerca de los 109 dólares por barril -lejos de los 72 dólares por barril de antes del inicio de la guerra- mientras que el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI) -índice de referencia en Estados Unidos- se ha encarecido un 2,3% hasta los 100,50 dólares por barril.
Unas nuevas subidas del precio del petróleo que llegan después de que Trump haya amenazado a Irán con bombardear las plantas eléctricas del país persa si el régimen de los ayatolás no levanta el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz. «Pronto veréis lo que pasa con el ultimátum de las centrales eléctricas. El resultado será muy bueno (…). La destrucción de Irán será total y funcionará estupendamente», declaró el presidente estadounidense en una entrevista realizada en la televisión israelí Canal 13 recogida por Europa Press.
No solo es el caso del petróleo el que vive una nueva jornada de subidas, ya que otra energía clave en todo el mundo como es el gas natural también se ha disparado un 3% en el mercado TTF de los Países Bajos -referencia en Europa- y ya se cotiza por encima de los 61 euros por megavatio hora (MWh).
Las bolsas viven una nueva jornada de caídas por la guerra en Irán
Quien también está notando el impacto de la amenaza de Trump sobre Irán son las bolsas de todo el mundo. En el estado español, el Ibex-35 ha comenzado la jornada desplomándose un 1,87% y ha caído por debajo de los 16.500 puntos. Entre las caídas destacadas están las de Arcelormittal (-4,19%), IAG (-3,69%), Acciona (-2,98%) y Acerinox (2,87%).

Unas caídas que se han reproducido en toda Europa con las principales bolsas cayendo por encima del 1%. En Milán la caída ha sido del 1,8%, del 1,93% en Frankfurt, 1,39% en París y 1,38% en Londres. Unas caídas que también se han reproducido fuera de las fronteras europeas y en las bolsas asiáticas la principal caída se ha producido en el Kospi surcoreano, que ha cerrado con un descenso de casi el 6,5%, mientras que en el Hang Seng de Hong Kong la caída se ha situado en un 3,5% y en la bolsa de Shanghai ha sido del 3,7%. Una caída del 3,7% que también se ha replicado en la bolsa japonesa, el Nikkei.



