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Del peaje al perfume: cómo ha cambiado el poder empresarial catalán en el IBEX-35

Cuando se creó el IBEX-35 en 1992, el poder empresarial catalán dentro del principal índice bursátil español tenía unas caras muy concretas. Eran los años de La Caixa, Abertis, Agbar y Gas Natural, grandes empresas catalanas que dominaban sectores regulados, infraestructuras estratégicas y servicios básicos. Tres décadas después, Cataluña sigue ocupando una posición destacada en la bolsa española, pero los protagonistas y los negocios son otros.

De la composición actual del IBEX-35 emerge una realidad muy diferente: ocho de las principales empresas vinculadas a Cataluña forman parte del selectivo, la misma cifra que en los inicios del parquet español, pero con algunos nombres y negocios muy distintos. Cotizan CaixaBank, Banc Sabadell, Cellnex, Grifols, Fluidra, Colonial, Puig y Naturgy, y en conjunto, representan cerca de una cuarta parte de las compañías que integran el índice y mantienen una presencia destacada en algunos de los sectores más estratégicos de la economía. Pero su importancia va mucho más allá de este 8 de 35. CaixaBank es hoy la quinta empresa más grande del IBEX por valor bursátil, con una capitalización cercana a los 88.000 millones de euros. A esta cifra hay que sumar el peso de Naturgy, Cellnex, Puig, Sabadell, Grifols, Fluidra y Colonial, que convierten a Cataluña en uno de los principales polos empresariales del Estado. De hecho, las cotizadas catalanas suman cerca del 30% del valor del índice.

La transformación del poder económico

A principios de siglo, el poder corporativo catalán estaba asociado a concesiones de autopistas, energía, servicios públicos y finanzas. Abertis controlaba miles de kilómetros de autopistas en Europa y América, Gas Natural era uno de los grandes gigantes energéticos del Estado, Agbar dominaba el negocio del agua y La Caixa actuaba como un auténtico centro neurálgico de la economía catalana a través de sus participaciones industriales. Era el tiempo de los peajes, las concesiones y los grandes servicios públicos. Un modelo basado en infraestructuras físicas, negocios regulados y una relación estrecha entre el mundo empresarial y los centros de decisión política. Ahora, ese universo prácticamente ha desaparecido y el mapa es muy diferente.

Abertis abandonó la bolsa tras la OPA de 2018, que había sido precedida por una auténtica batalla empresarial para adquirir la compañía catalana. Por un lado estaba la italiana Atlantia y, por otro, ACS a través de su filial alemana Hochtief. Finalmente, ambas partes llegaron a un acuerdo para controlar conjuntamente la compañía y evitar una guerra de opas. Una vez Hochtief consiguió más del 94% del capital de Abertis, se impulsó la exclusión de cotización.

Agbar (históricamente, la Sociedad General de Aguas de Barcelona), se transformó en un grupo multinacional de servicios medioambientales, con presencia en agua, saneamiento y otras actividades. La compañía se integró progresivamente en grupos internacionales de mayor dimensión, lo que conllevó su salida de bolsa. A pesar de ello, ha mantenido un papel destacado en la gestión del ciclo del agua y sigue siendo una de las empresas más relevantes de Cataluña en este ámbito.

La antigua Gas Natural es una de las pocas grandes empresas catalanas históricas que ha mantenido su presencia en la bolsa. En 2018, coincidiendo con su 175º aniversario, adoptó la marca Naturgy para reflejar una actividad más amplia que el negocio del gas y reforzar su proyección internacional. El cambio de nombre respondía a una estrategia vinculada a la transición energética, las renovables y los nuevos mercados, pero sin abandonar la cotización bursátil.

A diferencia de otras grandes empresas catalanas que han abandonado el parquet, el Banc Sabadell mantiene su condición de compañía cotizada desde el primer día. De hecho, la entidad ya negociaba sus acciones en bolsa a principios de los años noventa, en plena expansión del sistema financiero español, y sigue siendo una de las empresas financieras presentes en el mercado continuo.

Nuevos actores catalanes en el IBEX, con más poder

Sea como sea, el peso de los negocios regulados dentro del núcleo empresarial catalán es hoy mucho menor que hace veinte años, pero han surgido nuevos actores que simbolizan una economía más global y especializada. Una transformación que no es solo sectorial, también es una cuestión de poder.

Cellnex se ha convertido en uno de los principales operadores europeos de infraestructuras de telecomunicaciones. Grifols es una multinacional biomédica con presencia global. Fluidra lidera el mercado mundial de piscinas y equipamientos para el tratamiento del agua. Puig ha protagonizado una de las grandes salidas a bolsa de los últimos años y compite con las principales empresas internacionales de perfumería y lujo. Y CaixaBank sigue siendo una de las entidades financieras más importantes del sur de Europa.

Abertis abandonó la bolsa en 2018 tras una de las mayores operaciones corporativas de la década.
Abertis abandonó la bolsa en 2018 tras una de las mayores operaciones corporativas de la década.

El capitalismo catalán del siglo XX estaba dominado por grandes familias empresarias, entidades financieras con una fuerte implantación territorial y empresas que tenían su principal mercado en el Estado. Las grandes cotizadas actuales, en cambio, operan en un entorno completamente diferente. Sus accionistas son globales, sus mercados son internacionales y buena parte de sus decisiones estratégicas se toman pensando en inversores de Nueva York, Londres o Singapur tanto como en los de Barcelona o Madrid. Y a esto hay que sumarle la creciente influencia de los grandes fondos. Gestoras como BlackRock mantienen participaciones relevantes en numerosas empresas del IBEX, incluidas varias compañías catalanas.

FECSA, Uralita, Asland y Cubiertas y MZOV, desaparecidas

Las transformaciones empresariales también han hecho desaparecer de la bolsa algunas de las grandes compañías catalanas que formaban parte del Ibex en sus inicios. FECSA, histórica eléctrica catalana, terminó integrada en Endesa tras el proceso de concentración del sector energético. Asland, una de las grandes cementeras del país, fue absorbida por el grupo francés Lafarge, mientras que Uralita, durante décadas referente en materiales de construcción, fue perdiendo peso progresivamente hasta desaparecer del panorama de las grandes cotizadas. Por su parte, Cubiertas y MZOV protagonizó una fusión con Entrecanales que dio lugar a Acciona, uno de los gigantes españoles de las infraestructuras y las energías renovables.

Pero Cataluña no ha dejado de tener un centro de poder empresarial propio. Familias como los Puig continúan controlando algunos de los grandes grupos del país. Grifols mantiene la vinculación con la familia fundadora. CriteriaCaixa sigue ejerciendo una influencia determinante en empresas estratégicas como Naturgy y CaixaBank. Y Barcelona sigue concentrando una parte sustancial de la dirección corporativa de las principales multinacionales catalanas. Cataluña ha perdido peso en algunos de los negocios tradicionales que marcaron su liderazgo económico durante el siglo XX, pero al mismo tiempo, ha ganado presencia en sectores globales de alto valor añadido.

Con ocho empresas presentes en el IBEX-35, Cataluña concentra cerca de una cuarta parte de las compañías que integran el principal índice bursátil español. Pero su peso real es aún mayor: según las estimaciones de capitalización, las cotizadas catalanas representan entre un 28% y un 33% del valor total del IBEX, muy por encima del peso demográfico de Cataluña dentro del Estado, que se sitúa alrededor del 16%. La diferencia con hace tres décadas es que este liderazgo ya no se explica por los peajes, las concesiones o los monopolios regulados que marcaron el final del siglo XX, sino por empresas capaces de competir en mercados globales tan diversos como la banca, las telecomunicaciones, la salud, la industria especializada o el lujo. Nuevos sectores y unas reglas de juego completamente diferentes de las que hicieron grande el poder empresarial catalán con el IBEX-35.

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