La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajará este fin de semana a Paraguay para firmar el polémico acuerdo del Mercosur entre protestas del sector agrícola de todo el continente. Tan pronto como se rubrique el tratado de libre comercio con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, los 27 podrán aplicarlo de manera provisional mientras Bruselas busca el aval no vinculante del Parlamento Europeo, que puede tardar meses en someter el acuerdo a votación. El pacto supone la eliminación gradual de los aranceles sobre el 91% de las exportaciones de la UE al Mercosur y al 92% de las exportaciones del Mercosur a la UE. En Cataluña, el acuerdo tendrá un impacto desigual porque beneficiará mucho a las empresas exportadoras y pondrá en riesgo el negocio de agricultores y ganaderos.
Desde la Comisión Europea insisten en que el tratado de libre comercio beneficiará a un grupo de sectores económicos que dedican buena parte de su producción a la exportación, como la automoción, la maquinaria, los productos farmacéuticos, el textil o el vino, que ahora tienen unos aranceles de hasta el 35%. En dirección contraria, el pacto facilitará la llegada a la Unión Europea de productos alimenticios como la carne, el azúcar, el arroz o la soja que, según denuncia el sector agrícola, se producen con unos estándares sanitarios menos estrictos que los europeos y con unas condiciones laborales inferiores que permitirán unos precios más competitivos.

Los productos catalanes más afectados y los más beneficiados
Cataluña será una de las más beneficiadas por el tratado del Mercosur, ya que concentra el 27% de las exportaciones de todo el estado español a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y el 35% de las empresas exportadoras, según el último informe especializado elaborado por Acció en el año 2024. De hecho, el análisis de la agencia de ayuda a la internacionalización de las empresas catalanas considera que el acuerdo de libre comercio impulsará las ventas precisamente de los sectores que más exportan a la región: los componentes de automoción, la maquinaria y los productos químicos y farmacéuticos. Por el contrario, la eliminación progresiva de los aranceles con el Mercosur abaratará las importaciones de productos agrícolas y cárnicos y Acció ve importantes riesgos para las empresas catalanas que comercializan arroz, vino, carne de cerdo y aceite de oliva.


