La investigación catalana en salud genera tecnología capaz de competir en el mercado internacional, pero una parte del valor económico que se deriva termina en manos de grandes grupos extranjeros. Es lo que sucederá con Reveal Genomics, una biotecnológica nacida en Barcelona que ha acordado su adquisición por parte de la estadounidense Hologic, multinacional especializada en tecnología médica y salud de la mujer. La operación, pendiente de las autorizaciones regulatorias y de las condiciones habituales de cierre, supone un nuevo ejemplo de cómo el conocimiento desarrollado en el ecosistema científico catalán puede acabar integrado en una estructura empresarial global.
Fundada en 2020 como empresa derivada de la Universidad de Barcelona (UB), el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS), vinculado al Hospital Clínic, y el Vall d’Hebron Institut d’Oncologia (VHIO), Reveal Genomics traslada los avances en biología tumoral y genómica a herramientas para mejorar las decisiones clínicas. Su principal producto, HER2DX, es una prueba genómica dirigida a pacientes con cáncer de mama HER2 positivo en fases iniciales que aporta información para ayudar a orientar el tratamiento.
La compra permitirá incorporar esta tecnología a la cartera de diagnóstico oncológico de Hologic y aprovechar la capacidad comercial y la implantación internacional del grupo. La compañía catalana, que ha desarrollado pruebas para personalizar el tratamiento del cáncer de mama, puede ganar así acceso a nuevos mercados y acelerar su implantación. La contrapartida es que la propiedad de la empresa y de sus patentes pasará a integrarse en un grupo extranjero una vez se complete la operación. El precio de la transacción no se ha hecho público.

Cataluña, potencia en salud
El movimiento llega en un momento de crecimiento de la BioRegión de Cataluña, uno de los principales activos económicos del país. Según el informe de Biocat correspondiente al 2025, el ecosistema de ciencias de la vida y la salud está formado por 1.650 empresas y 94 instituciones de investigación, representa el 7,6% del PIB catalán y genera más de 306.000 puestos de trabajo. La facturación conjunta alcanza los 48.691 millones de euros. La capacidad de atraer capital también crece. Las startups y las empresas emergentes del sector captaron 517 millones de euros en 2025, un 43% más que el año anterior y un récord histórico. La biotecnología concentró 347 millones de esta inversión. Son cifras que reflejan la capacidad de Cataluña para convertir la investigación en proyectos empresariales y situarlos en mercados internacionales.
Pero la consolidación del ecosistema también plantea un reto industrial: conseguir que las empresas que nacen en los laboratorios y hospitales catalanes puedan crecer sin que la venta a un grupo internacional sea la única vía para escalar. Desarrollar una tecnología médica exige años de investigación, validación clínica, inversión y acceso al mercado. La capacidad de comercializarla a gran escala es a menudo tan determinante como el descubrimiento científico.
En este sentido, la adquisición de Reveal Genomics tiene dos lecturas. Por un lado, confirma que la innovación surgida de la investigación catalana tiene valor para grandes multinacionales y puede llegar a más pacientes si dispone de redes comerciales globales. Por otro, vuelve a abrir el debate sobre la capacidad del país de retener la propiedad intelectual, los centros de decisión y una parte mayor del valor generado por su investigación.
El reto para Cataluña no es necesariamente evitar las adquisiciones extranjeras, sino consolidar empresas capaces de crecer, fabricar, comercializar y reinvertir desde el país. En un sector que ya representa una parte relevante de la economía catalana, la competitividad no se mide solo por los descubrimientos que se hacen en los laboratorios, sino también por quién controla el negocio que nace de ellos.
