Cristóbal Colón, fundador de La Fageda, ha muerto a los 77 años. Psicólogo de formación e impulsor de uno de los proyectos más singulares de la economía social catalana, Colón convirtió en 1982 una idea que entonces parecía una utopía en una organización que cuatro décadas después se ha consolidado como un referente empresarial, social y alimentario.
Nacido en Zuera (Zaragoza) en 1949, Colón llegó al mundo de la salud mental después de haber trabajado de sastre y de pasar por varios hospitales psiquiátricos. Aquella experiencia lo marcó profundamente. Durante años vio de cerca las condiciones de vida de las personas internadas en los antiguos manicomios y llegó a la conclusión de que el trabajo no podía ser una actividad ocupacional sin más, sino que tenía que ser un trabajo real, útil y digno.
De esta convicción nació La Fageda. El proyecto se puso en marcha en Olot en 1982 con un pequeño grupo de personas vinculadas al Hospital Psiquiátrico de Salt. El objetivo era crear puestos de trabajo reales para personas con discapacidad intelectual y trastornos mentales severos, alejándose del modelo asistencialista. La cooperativa se trasladó posteriormente a la finca de los Casals, en Santa Pau, en el corazón de la Garrotxa.
De proyecto social a empresa alimentaria
La gran singularidad de La Fageda fue que Colón entendió que la sostenibilidad del proyecto social pasaba por construir una empresa competitiva. El proyecto comenzó con actividades agrícolas y ganaderas y, con el tiempo, concentró buena parte de su actividad en los productos alimentarios.
Los yogures se convirtieron en el principal emblema de la marca y en la vía para consolidar un modelo empresarial que rechazaba la dependencia permanente de las subvenciones. La Fageda incorporó posteriormente otros productos, como los helados, las mermeladas y las conservas. El proyecto ha crecido sin perder su naturaleza de economía social. La Fageda no es una empresa convencional propiedad de un accionista privado: su estructura está vinculada a una fundación y mantiene como finalidad principal la generación de oportunidades laborales y sociales para personas vulnerables.

Actualmente, el proyecto da empleo y servicios a más de 600 personas y se ha convertido en uno de los ejemplos más conocidos de la economía social catalana. La misma entidad destaca que el proyecto comenzó como una utopía y ha terminado consolidándose como una organización empresarial sostenible, con impacto social medible.
«No nos dedicamos a fabricar yogures»
La filosofía de Colón quedaba resumida en una de las ideas que defendió durante los últimos años: «No nos dedicamos a fabricar yogures, sino a reconocernos mutuamente». El fundador consideraba que el producto era el medio para conseguir un objetivo más amplio: que una persona que había sido excluida del mercado laboral pudiera encontrar un lugar, una responsabilidad y un sentido de pertenencia.
En diciembre de 2025, al ser nombrado académico de honor de la Real Academia Europea de Doctores, Colón insistía en que el proyecto que había construido no era solo empresarial, sino una filosofía de vida. En aquel momento, La Fageda ya era presentada como un ejemplo de empresa sostenible y de modelo de gestión con propósito.
