Con el precio del petróleo disparado, toda la economía tiembla. El mercado de futuros del crudo ha abierto la semana por encima de los 100 dólares por primera vez desde 2022, impulsado por la crisis provocada por la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 25% del tráfico global de hidrocarburos. Este rally histórico, de cerca del 30% en solo siete días, ha profundizado aún más el pánico bursátil: los inversores, ya temblando desde el inicio de la ofensiva militar sobre Teherán, comienzan a retirar parte de sus posiciones. Esto ha provocado caídas intensas en los selectivos más destacados de los mercados de renta variable europeos. El Ibex, en las primeras horas de la sesión de este lunes, se desploma un 1,7%, el peor rendimiento de los grandes índices comunitarios. Cabe decir que ninguna de las otras plazas de los 27 y su entorno pueden respirar tranquilas: el FTSE 100 británico cae cerca de un 1,05%, mientras que el DAX40 alemán pierde más de 1,5 puntos. La bolsa menos afectada es la francesa, con el CAC40 en leve rojo, con un -0,65% para comenzar la semana.
En el caso del parqué madrileño, son pocas las cotizadas que están en verde. Sostienen el valor general del índice las energéticas, con Endesa a la cabeza, que escala cerca de un 1,5% día a día. También Repsol da un salto en valor importante, próximo al 1%, impulsada por las previsiones de márgenes más grandes en el negocio del refinado de petróleo; mientras que el precio de Naturgy se expande moderadamente, un 0,1%. También parte de la banca se agarra a los números verdes, con Sabadell, Bankinter y Caixabank en positivo; aunque el BBVA y el Santander, expuestos a mercados mucho más inestables, pierden cerca de un 2% cada uno. En la parte baja de la tabla, la mayor caída se la lleva la siderúrgica Arcelormittal, que se deja cerca de un 4,5%. Dentro del mismo sector, Acerinox cae un 3%. En general, las firmas industriales entran heridas al mercado esta semana: la catalana Fluidra pierde más de un 3,5%, mientras valores como Sacyr caen más de un 2,7%. También las inmobiliarias salen mal paradas, con un 4,3% menos en el contador de Merlin Properties y un agujero próximo al 2,2% en la acción de Colonial.

Las caídas europeas
Fuera de Madrid, la tendencia se replica: la mala mar internacional golpea a las empresas industriales, ante el miedo del capital a nuevas disrupciones en sus cadenas de distribución. En el DAX alemán, la acción que más retrocede es la manufacturera Continental, con un -4% desde la apertura. También Siemens Energy retrocede con fuerza, más de un 3,5%. También en paralelo a España, la defensa pesca en el río revuelto, y Rheinmetall gana un 2,1%.
El único centro de decisión donde, a media sesión, la defensa no ha calado entre el capital ha sido en París. El CAC40 francés consta entre las bolsas que menos han sufrido la caída del inicio de semana: solo ha perdido un 0,6% en términos generales. Cae, como en el Estado español, Arcelormittal, con un 6% menos que en el cierre anterior; así como Alstom, que pierde cerca de un 3,5%. Empresas relevantes de la industria de la defensa y la aeroespacial, como Airbus, pierde un 2%. Por otro lado, Thales sí que marca positivos, con un 1,45% por encima de la jornada anterior. Similar es la fotografía en la bolsa de Londres: Bae Systems, dedicada principalmente a la defensa, sí que registra subidas, de un 0,8%; aunque otras industriales con ramas militares, como Rolls Royce, sufren retrocesos de cerca de cuatro puntos.




