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Cuando el «made in Catalonia» pasa desapercibido

Son marcas que forman parte de nuestro paisaje cotidiano hasta el punto de que casi dejamos de verlas. Las encontramos en la escuela, en el supermercado, en las tiendas de deporte, en las ferreterías o en los aeropuertos. Las usamos desde pequeños, las recomendamos y las asociamos a productos de calidad o a recuerdos de infancia. Pero no siempre sabemos que son ideas nacidas en Cataluña y que también son conocidas y muy valoradas fuera de nuestras fronteras. Cuando se habla de grandes empresas catalanas, suelen aparecer nombres como Puig, Mango, Grifols o Fluidra, multinacionales con una identidad empresarial muy definida. Pero hay muchos más «made in Catalonia».

Algunas de estas marcas proyectan una imagen tan internacional que muchos consumidores las dan por alemanas, norteamericanas o italianas. Otras, simplemente han logrado integrarse tanto en la vida cotidiana que su origen ha quedado en un segundo plano. Pero todas comparten un mismo denominador común: detrás hay emprendedores, empresas y proyectos industriales nacidos en el país que han acabado convirtiéndose en referentes en sus respectivos sectores. Desde el material escolar hasta la alimentación, pasando por el equipamiento deportivo, la restauración o los productos para el hogar, marcas que forman parte de la vida de millones de personas. Hagamos un recorrido por diez de estas historias.

1. MILAN: la goma que convirtió un gesto cotidiano en un ícono

Hay muy pocas marcas capaces de despertar un recuerdo inmediato solo al pronunciar su nombre. MILAN es una de ellas. Para varias generaciones de escolares, su goma de borrar blanca y rosa, la popular 430, ha sido casi tan imprescindible como el lápiz o el cuaderno. Un objeto aparentemente sencillo que se ha convertido en uno de los íconos más universales del material escolar.

El origen de la empresa se remonta a 1918, en el Baix Empordà, cuando comenzó a fabricar gomas sintéticas en Cataluña, en un momento en que buena parte de estos productos aún se importaban. Esa especialización le permitió consolidarse rápidamente hasta convertirse en uno de los principales fabricantes europeos del sector. Con los años, MILAN amplió el negocio incorporando sacapuntas, lápices, rotuladores, estuches y todo tipo de material de escritura. Hoy la compañía exporta sus productos a decenas de países y compite con grandes multinacionales del sector.

Las míticas gomas de borrar MILAN 430

2. Alpino: los colores de diversas generaciones

Para millones de niños, aprender a dibujar era sinónimo de abrir una caja de colores Alpino. Durante décadas, sus lápices, ceras y rotuladores han estado presentes en escuelas y hogares, hasta el punto de que la marca se ha convertido en una referencia casi inseparable de la infancia. La empresa nació en Anglès (Girona) en la década de los cuarenta, en un momento en que el material escolar comenzaba a industrializarse. La calidad de sus productos y una distribución cada vez más extensa le permitieron consolidarse como una de las grandes marcas europeas del sector. Con el paso de los años, Alpino ha ampliado su catálogo mucho más allá de los tradicionales lápices de colores, incorporando pinturas, plastilinas, rotuladores y todo tipo de material creativo. A pesar de la competencia internacional, la marca ha mantenido una fuerte implantación en el mercado y sigue asociada a un imaginario compartido por diversas generaciones.

3. Munich: parece alemana, pero nació en Sant Boi

Probablemente es una de las marcas que más sorprenden cuando se descubre su origen. Su nombre evoca Alemania y muchos consumidores dan por hecho que se trata de una empresa centroeuropea. La realidad es muy diferente: Munich nació en Sant Boi de Llobregat y es una de las historias de éxito más singulares del calzado deportivo catalán. Los orígenes de la compañía se remontan a la familia Berneda, dedicada desde hace casi un siglo a la fabricación de zapatos deportivos. En 1939 comenzó la actividad industrial y, décadas más tarde, apareció la marca Munich, que pronto se distinguió por su característica «X» lateral.

Inicialmente especializada en calzado para deportes como el fútbol sala, el balonmano o el fútbol, la firma dio un giro estratégico a principios de los años 2000 convirtiéndose también en una marca de moda urbana. Esa apuesta multiplicó su notoriedad y consolidó a Munich como una de las pocas marcas de calzado capaces de competir con grandes nombres internacionales manteniendo la producción de diseño y la dirección empresarial desde Cataluña. Hoy exporta a decenas de países y sigue siendo una empresa familiar.

Munich com una de les poques marques de calçat capaces de competir amb grans noms internacionals
Munich como una de las pocas marcas de calzado capaces de competir con grandes nombres internacionales

4. Buff: el tubular que dio la vuelta al mundo

Pocas veces una necesidad tan cotidiana acaba convirtiéndose en un negocio global. La historia de Buff comienza en Igualada a principios de los años noventa, cuando Joan Rojas, aficionado al motociclismo, buscaba una prenda que protegiera mejor el cuello del viento y del frío durante sus salidas. Como no encontraba en el mercado el producto que imaginaba, decidió fabricarlo él mismo. Así nació el tubular sin costuras que acabaría revolucionando el sector de los complementos deportivos.

La idea era tan sencilla como eficaz: una prenda multifuncional que se podía llevar como bufanda, gorra, pasamontañas o cinta para la cabeza. El éxito fue inmediato entre excursionistas, ciclistas, corredores y esquiadores, hasta el punto de que el nombre Buff ha acabado identificando toda una categoría de producto. Actualmente la marca está presente en decenas de mercados internacionales y sigue desarrollando buena parte de su diseño e innovación desde Cataluña.

5. KH-7: del desengrasante industrial a imprescindible de la cocina

Pocas marcas han logrado una transformación tan espectacular como KH-7. Lo que hoy es uno de los productos de limpieza más vendidos de los supermercados nació pensado para resolver un problema muy diferente: eliminar la grasa acumulada en talleres y entornos industriales. La fórmula desarrollada por la empresa de las Franqueses Vallès demostró una eficacia extraordinaria y pronto comenzó a llegar también a los hogares. La decisión de comercializarla para el gran consumo convirtió a KH-7 en una de las grandes historias de éxito del sector de la limpieza.

Con los años, la marca ha ampliado su gama de productos, pero el desengrasante original sigue siendo su gran símbolo. Su popularidad es tan grande que, en muchos casos, el nombre KH-7 se utiliza casi como un sinónimo de desengrasante.

6. Pans & Company: la respuesta catalana a la comida rápida

Cuando el concepto de restauración rápida comenzaba a expandirse, un grupo de empresarios catalanes vio una oportunidad: ofrecer una alternativa basada en el bocadillo, un producto mucho más arraigado a los hábitos alimentarios mediterráneos que la hamburguesa. Así nació Pans & Company, fundada en Barcelona en 1991. La cadena creció a gran velocidad durante los años noventa y acabó convirtiéndose en una de las principales cadenas de restauración del Estado. Entonces también inició su expansión internacional. Hoy forma parte del grupo Eat Out, pero sigue siendo una de las marcas más representativas de la restauración moderna creada en Cataluña.

7. Aneto: el caldo que revolucionó los supermercados

Cuando los caldos preparados comenzaron a popularizarse, la mayoría se elaboraban a partir de concentrados o potenciadores del sabor. Aneto decidió seguir un camino completamente diferente: cocinar sus productos exactamente igual que se haría en una cocina doméstica. Fundada en Artés (Bages) en 2003, la empresa apostó desde el primer momento por una receta sencilla pero arriesgada: ingredientes frescos, sin deshidratados, sin concentrados y con una elaboración lenta. Una filosofía que rompía con los estándares del sector y que, inicialmente, muchos consideraban poco viable desde un punto de vista industrial.

En pocos años, Aneto pasó de ser una pequeña empresa catalana a convertirse en uno de los principales fabricantes de caldos refrigerados del Estado, con presencia también en varios mercados internacionales. Actualmente la marca forma parte del grupo catalán Casa Tarradellas, pero ha mantenido intacta su filosofía productiva.

El caldo Aneto, un producto catalán de gran éxito que nació en el año 2003

8. La Piara: un paté convertido en ícono

Hay marcas que trascienden el producto que venden. La Piara es una de ellas. Durante décadas ha estado presente en millones de desayunos y meriendas, convirtiéndose en una de las marcas alimentarias más reconocidas del país. Sus orígenes se remontan a Manlleu en 1923, donde comenzó elaborando patés y derivados cárnicos hasta especializarse en un segmento que acabaría dominando durante décadas. La popularidad de la marca creció gracias a una combinación de calidad, distribución y una publicidad muy efectiva, que convirtió su nombre en sinónimo de paté para muchos consumidores.

Actualmente forma parte del grupo catalán Idilia Foods, heredero de la antigua Nutrexpa, uno de los grandes nombres de la industria alimentaria catalana. A pesar de los cambios empresariales, La Piara sigue ocupando una posición destacada en los lineales de los supermercados y es una de las marcas más reconocidas del sector.

9. Nocilla: la crema de cacao de muchas generaciones

Para muchos niños de los años setenta, ochenta y noventa, merendar tenía un nombre propio: Nocilla. Detrás de una de las marcas más famosas de la alimentación hay una historia empresarial profundamente vinculada a Cataluña. Nocilla fue creada por Nutrexpa, empresa fundada en el barrio de Gràcia de Barcelona en 1940 por las familias Ferrero y Ventura. Inspirándose en el éxito de las cremas de cacao italianas, la compañía desarrolló una receta propia adaptada a los gustos del mercado catalán, convirtiéndola rápidamente en un fenómeno de consumo.

Después de la división de Nutrexpa en 2015, la marca pasó a formar parte de Idilia Foods, empresa también catalana, que sigue impulsando su crecimiento e internacionalización. Hoy Nocilla compite con grandes multinacionales, pero sigue siendo una de las marcas alimentarias nacidas en Cataluña con más notoriedad entre los consumidores.

Un anunci de Nocilla pel 50è aniversari de la seva creació
Un anuncio de Nocilla por el 50º aniversario de su creación

10. Titanlux: una marca convertida en sinónimo de pintura

No ocurre a menudo que el nombre de una marca acabe identificando toda una categoría de productos. Con Titanlux ha pasado exactamente eso. Para muchas personas, pintar una pared sigue siendo, sencillamente, «comprar Titanlux», independientemente de la marca que acaben adquiriendo. La historia de la empresa comienza a principios del siglo XX, cuando se pone en marcha Industrias Titan en Barcelona. Con el paso de los años, la compañía se especializó en pinturas decorativas e industriales, convirtiéndose en una de las empresas más importantes del sector en todo el Estado. Actualmente, el grupo Titan mantiene una fuerte implantación industrial y exporta sus productos a varios países. A pesar de esta dimensión internacional, muchos consumidores desconocen que una de las marcas más emblemáticas del mundo de la pintura nació en Cataluña.

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