Entre acantilados que se precipitan al mar y aguas que parecen pintadas a mano, se esconde un rincón donde el Mediterráneo se muestra en su máxima esplendor.
Una cala intacta, escondida entre acantilados y presidida por una roca rojiza imponente, ha sido reconocida por National Geographic como una de las playas más fascinantes de Cataluña.
Una escapada natural y refrescante a Bigues i Riells que combina baños en agua cristalina, paisajes frondosos y una leyenda que ha sobrevivido al paso de los siglos.