La misión espacial Artemis II ya vuela hacia la Luna. El primer viaje tripulado al satélite en más de 50 años partió pasadas las doce y media de la noche desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. A bordo viajan cuatro astronautas, tres de ellos estadounidenses -Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Coch- y uno canadiense -Jeremy Hansen-. Según ha informado la NASA, la nave espacial Orion, el vehículo que lleva a los cuatro tripulantes, ha tenido que superar una serie de problemas técnicos menores. En concreto, la agencia estadounidense había constatado un mal funcionamiento del lavabo de la nave, así como en los sistemas de luz y control de misión. Todo esto, sin embargo, ya se ha solucionado, y la misión continúa con normalidad. Ahora, tal como ha informado la agencia espacial en un comunicado, los pasajeros «tomarán un descanso de cuatro horas» antes de continuar siguiendo la órbita terrestre.

El transbordador Orion será el hogar de los cuatro astronautas durante los 10 días de viaje. En total, acumularán más de un millón de kilómetros recorridos. En primera instancia, la nave sobrevolará la órbita terrestre antes de iniciar el viaje de cuatro días hasta la Luna. Una vez llegue al satélite, lo sobrevolará y regresará a la Tierra. En primera instancia, al abandonar el entorno del planeta, los astronautas tomarán el control manual de la nave para realizar una demostración de las operaciones de proximidad. Además, verificarán el funcionamiento de los equipos de soporte para asegurar que se mantienen operativos durante toda la misión. Una vez finalicen su recorrido a bordo del Orion, regresarán a la Tierra para amerizar en el Océano Pacífico, cerca de la costa de la ciudad californiana de San Diego. Entonces, será tarea de la NASA y el Departamento de Defensa recuperar el transbordador y devolver a los tripulantes a tierra firme.

Els tripulants de la nau Orion / EP
Los tripulantes de la nave Orion / EP

El rol tangencial de Europa

Si bien la NASA lidera la misión junto con la agencia espacial canadiense, la ESA europea también ha participado en la preparación para el nuevo viaje a la Luna. La agencia europea ha apoyado en la construcción del Orion, que ha sido diseñada parcialmente y construida por expertos europeos antes de ser entregada a las autoridades estadounidenses. Se trata de un avance en comparación con el Transbordador Espacial anterior, mucho más pesado y «sin las prestaciones para escapar de la fuerza gravitacional de la Tierra», según detallan desde la ESA. «Se necesitaba una nave espacial completamente diferente, pero con características muy interesantes», celebran. Así, la nave tiene prestaciones suficientes para completar sin problemas el programa Artemis, en parte, gracias a los expertos comunitarios.

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