Veu del Consumidor
Mercadona sorprende de nuevo con sus nuevas galletas de semillas y orégano, ideales como snack

Mercadona acaba de añadir a su línea un snack que está llamando la atención por una combinación simple: galletas saladas con semillas y orégano, pensadas para picar o para usar como base de aperitivo. Antes de convertirlo en rutina, conviene tener presente el enfoque oficial sobre snacks y alimentos de conveniencia: la AESAN recuerda priorizar opciones sin exceso de sal, grasas y azúcares añadidos dentro de una alimentación basada en alimentos frescos y vegetales, tal como recoge en sus Recomendaciones Dietéticas Saludables y Sostenibles.

El producto se vende como “galleta salada” y no como pan, y aquí está el matiz que decide cómo encaja en tu día a día. No es lo mismo usar dos o tres unidades para acompañar una crema de verduras que convertir el paquete en un picoteo continuo.

El dato clave es que este lanzamiento se está moviendo por una razón concreta: el sabor. Vanitatis describe estas galletas como crujientes, “saladitas” y con un toque de orégano que recuerda el aroma de pizza, y aporta el dato práctico que las ha convertido en compra fácil: paquete de 250 g por 1,45 euros. Esta combinación de precio, formato despensa y perfil aromático explica por qué están entrando como alternativa a patatas o palitos en muchos aperitivos.

Qué son exactamente estas galletas y por qué están gustando

Este tipo de galleta salada se sitúa a medio camino entre un cracker y un sustituto de pan crujiente. La diferencia está en dos elementos que cambian la experiencia:

  • Semillas: aportan textura, sensación de “mordida” y un perfil de grasa que a menudo se percibe como más saciante que una galleta salada simple.
  • Orégano: añade un sabor reconocible sin necesidad de salsas, lo que hace que con pocas unidades la sensación de aperitivo sea más completa.

En las redes y en los medios se están usando como base de dip (hummus, queso crema, patés vegetales) o como acompañamiento de tablas. Este uso es importante porque cambia el balance nutricional: la galleta sola es un procesado salado; la galleta con un untable rico en proteína o fibra puede convertirse en una merienda más completa.

Lo que conviene tener claro: sigue siendo un snack procesado

Que tenga semillas y especias no lo transforma automáticamente en “saludable”. La clave es que el snack no sustituya cada día alimentos base (fruta, yogur natural, frutos secos al natural, legumbres) y que el consumo sea consciente. La AESAN insiste en priorizar alimentos frescos y en elegir opciones con menos sal y sin añadidos innecesarios cuando se recurre a productos de despensa.

La etiqueta manda: porción, sal y el efecto “sin darte cuenta”

En snacks crujientes, el problema más frecuente no es el producto, sino el patrón de consumo: comer mientras se trabaja, se ve una serie o “picar” sin medida. Con un paquete de 250 g, es fácil pasar de una porción razonable a varias sin percibirlo.

Cómo evitar el error típico con este tipo de galletas

  • Sirve en un plato una cantidad concreta y guarda el paquete.
  • Decide el objetivo: acompañamiento (pocas unidades) o snack (ración medida).
  • Compensa: si ese día hay aperitivo, ajusta el resto de ingestas para mantener el equilibrio energético.

Las semillas aportan grasas y calorías. Esto no es negativo, pero sí exige control de porción. La AESAN, al hablar de frutos secos, recuerda elegirlos sin añadidos y ajustar raciones porque su densidad energética es alta. Esta lógica también aplica a los crackers con semillas: pueden saciar, pero suman rápido.

Ideas para tomarlas sin que se conviertan en “calorías invisibles”

Estas galletas pueden encajar mejor cuando se usan como soporte de alimentos más nutritivos. El objetivo es sencillo: que el snack no sea solo harina y sal, sino un bocado con proteína, fibra o grasas de buena calidad, en cantidad razonable.

Combinaciones que mejoran el perfil del aperitivo

  • Hummus y una pizca de pimentón o limón.
  • Queso fresco con tomate y aceite de oliva en cantidad moderada.
  • Aguacate machacado con sal mínima y semillas por encima.
  • Atún con yogur natural y pepinillo (más ligero que mayonesa).
  • Crema de legumbres o paté vegetal con verduras crudas al lado.

Una regla práctica: si el acompañamiento es muy graso o muy salado (embutidos curados, quesos muy curados), reduce la cantidad de galletas y suma vegetales (pepino, zanahoria, tomate) para equilibrar.

Semillas y alérgenos: el aviso que no se debe pasar por alto

Cuando un producto incluye semillas, el punto crítico es el etiquetado de alérgenos. En España y en la UE, hay sustancias de declaración obligatoria y deben indicarse de manera clara en el etiquetado. La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria resume esta obligación en relación con el Reglamento (UE) 1169/2011, incluyendo alérgenos como el sésamo y otros: alérgenos de declaración obligatoria.

Quién debería revisar la etiqueta antes de probarlas

  • Personas con alergia al sésamo o a determinados frutos secos.
  • Quienes siguen una dieta sin gluten, si el producto contiene trigo o puede tener trazas.
  • Personas con dietas restringidas por salud (por ejemplo, control estricto de sodio).

El consejo más útil aquí es literal: no fiarse del aspecto. “Con semillas” puede incluir sésamo u otras semillas concretas, y el riesgo real depende de lo que indique la etiqueta del lote.

Cuándo pueden ser una buena alternativa al aperitivo

Dentro del universo de snacks salados, hay opciones que a menudo desplazan a otras más ultraprocesadas por un motivo: ayudan a construir un aperitivo con más estructura. Estas galletas pueden funcionar si se usan con intención:

  • Como sustituto puntual de patatas fritas, cuando el objetivo es algo crujiente.
  • Como base de canapés rápidos, donde la porción se controla mejor.
  • Como acompañamiento de sopas y cremas, en lugar de picatostes, si no se abusa en cantidad.

Cuándo conviene evitarlas o limitar su uso

  • Si el picoteo es diario y desplaza fruta, yogur natural o frutos secos al natural.
  • Si se consumen “a bolsa” sin plato, porque aumenta el riesgo de exceso.
  • Si hay control de sal y el resto del día ya incluye alimentos salados.

Checklist rápido antes de incorporarlas a tu rutina

Qué mirarPor qué importaAjuste práctico
Porción real que comesEl paquete grande invita a pasarseSirve en un plato y guarda el resto
Sal y perfil del díaEl exceso suele venir de la sumaEquilibra con comidas menos saladas
AcompañamientoDefine si es snack vacío o completoCombina con proteína, legumbre o verdura
AlérgenosSemillas y trazas pueden ser críticasLee la etiqueta del lote antes de consumir

Estas galletas saladas de semillas y orégano de Mercadona tienen una ventaja clara: son crujientes, aromáticas y versátiles, con un precio que las convierte en compra fácil. El matiz que lo cambia todo es el mismo que en cualquier snack: la porción y el contexto. Si se usan para construir un aperitivo medido, con un untable equilibrado y vegetales, pueden ser un recurso práctico. Si se convierten en un picoteo continuo, dejan de ser “una alternativa” y pasan a ser un exceso que llega sin avisar.

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