La firma del tratado de comercio de la Unión Europea con el Mercosur ha supuesto un verdadero terremoto para el sector agrícola catalán, un sector que ha enfrentado unos meses muy marcados por las diversas crisis que han sacudido a los diferentes sectores del campo catalán como la Dermatosis Nodular y la Peste Porcina africana.
Los agricultores han conseguido forzar una nueva reunión, para este miércoles 14 de enero a las 12 del mediodía, con la Generalitat y el Consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, quien ha convocado a los agricultores catalanes a una Mesa Agraria extraordinaria con un único punto en el orden del día como son las novedades del tratado con el Mercosur. Una reunión que los agricultores afrontan con escepticismo y a la que apelan a la responsabilidad para estar presentes, pero aseguran que «de novedad no hay ninguna» e instan al Gobierno a «dejar de vender humo».
Una reunión después de que los agricultores acordaran levantar los cortes en las carreteras
El pasado lunes los representantes de la agricultura y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se reunieron en el Palau para enfrentar las afectaciones al campo catalán que comportaría el tratado con Mercosur y la posibilidad de levantar los cortes en las carreteras como protestas. El representante de Revolta Pagesa, Jordi Aguilera, aseguró que salieron «satisfechos porque Illa ha asumido los compromisos de Ordeig con el sector» y acordaron levantar los cortes en las carreteras como la AP-7, la C-16 y la carretera del Coll d’Ares.

El impacto del Mercosur, sin embargo, será bastante dramático para el sector catalán porque a pesar de que habrá la eliminación gradual de los aranceles sobre el 91% de las exportaciones de la UE al Mercosur y al 92% de las exportaciones del Mercosur a la UE y las exportaciones catalanas crecerán en los componentes de automoción, la maquinaria y los productos químicos y farmacéuticos dejará muy expuesto al campo catalán y se abaratarán las importaciones de los productos agrícolas y cárnicos y otros productos catalanes como arroz, vino, carne de cerdo y aceite de oliva podrían estar también en grave riesgo.


