La inflación en Cataluña volvió a ganar intensidad en junio. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en el 3,2% interanual, una décima más que en mayo y exactamente el mismo nivel que la media española. El dato confirma que la economía catalana ha dejado atrás las tasas cercanas al 2% registradas a principios de año y entra en una nueva fase marcada por una inflación más persistente. El aumento es moderado, pero significativo porque consolida una tendencia de fondo. En enero, la inflación catalana se situaba en el 2%; en febrero se mantenía en ese nivel, pero a partir de la primavera los precios retomaron una trayectoria ascendente hasta superar de nuevo la barrera del 3%.
Retirada de las rebajas fiscales
Detrás de este repunte está principalmente el encarecimiento de la energía. La retirada de las rebajas fiscales aplicadas a la electricidad y al gas ha elevado los costos energéticos para los hogares y las empresas. No obstante, la caída de los precios de los carburantes ha contribuido a evitar una escalada más intensa del IPC.
El dato tiene una lectura especialmente relevante para el tejido empresarial. Una inflación del 3,2% sigue lejos de los máximos de la crisis inflacionista de 2022 y 2023, pero también supera claramente el objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo. Esto significa que empresas y consumidores continúan operando en un entorno de costos elevados, especialmente en sectores intensivos en energía, transporte o servicios.

Al mismo tiempo, la persistencia de la inflación refuerza la presión sobre salarios y pensiones. Los sindicatos llevan meses alertando que el encarecimiento acumulado de bienes y servicios continúa erosionando el poder adquisitivo de muchas familias, a pesar de la moderación observada en algunos productos alimentarios. Pero la batalla contra el aumento de los precios aún no está ganada: después de unos meses de relativa estabilidad, los indicadores apuntan que la economía española y catalana se están acostumbrando a convivir con una inflación estructuralmente superior a la que se consideraba normal antes de la pandemia.
Los sindicatos reclaman medidas urgentes
Los sindicatos han reaccionado al aumento de una décima de la inflación en Cataluña hasta el 3,2% interanual en junio. Por un lado, CCOO reclama la activación de medidas necesarias para contener la inflación y que los efectos de la crisis de precios “no los vuelvan a pagar las personas trabajadoras” y señalan la necesidad de contar con un Observatorio de Márgenes Empresariales en el ámbito catalán. También piden analizar el impacto en pérdida de capacidad exportadora por el diferencial entre la inflación en Cataluña y en los países del entorno. Por otro lado, el sindicato UGT se muestra “preocupada” por el aumento del IPC que afecta “a la cartera y a los gastos de los trabajadores del país” y hace un llamado a aumentar los salarios.
