La crisis abierta por la guerra en Oriente Medio y el encarecimiento de los combustibles derivados del conflicto no ha tenido de momento un efecto claro en la inflación en el Estado español y durante el mes de abril cayó dos décimas respecto a marzo, situándose en el 3,2%. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la moderación de la inflación ha llegado gracias al precio de la electricidad, un coste energético que fue menor que el de abril de 2025, y por la evolución de los precios de los paquetes turísticos, que aumentaron de precio. Unos factores que contrastan con los carburantes, los cuales han hecho que la inflación mostrara tendencias alcistas, aunque el balance general dejó un saldo positivo.
Por su parte, la inflación subyacente -en la cual no están contemplados los alimentos no elaborados ni los productos energéticos- también cayó, en este caso, una décima, y se situó en el 2,8%, mientras que el IPC armonizado (IPCA) incrementó una décima su tasa interanual en abril, hasta el 3,5%, con una variación mensual del 0,7%.
Un contraste entre los combustibles y la electricidad
Desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa del gobierno español han celebrado esta moderación de la inflación y aseguran que viene motivada por la bajada de la factura de la luz y han sacado pecho del trabajo del gobierno español liderado por Pedro Sánchez y aseguran que las rebajas fiscales propuestas por el ejecutivo español han sido unas de las grandes artífices de esta caída y que han mitigado el impacto de la guerra.

En declaraciones recogidas por Europa Press, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha destacado que «el plan de respuesta aprobado en el Congreso y en vigor desde el 20 de marzo está cumpliendo su objetivo principal: que el choque externo de la guerra no se traslade de manera permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo de los hogares» y ha aprovechado para sacar pecho del trabajo del ejecutivo sanchista asegurando que «España es, desde el inicio del conflicto, el tercer país de Europa donde menos han crecido los precios del mercado mayorista de electricidad. Esto demuestra el elemento adicional de soberanía energética y de protección que supone el actual mix energético en España y la elevada presencia de renovables»
