El Índice de Precios al Consumo (IPC) cerró el año 2025 con una ligera moderación antes de entrar en un año lleno de incertidumbres y desafíos globales para el comercio internacional. La inflación bajó una décima en diciembre en Cataluña y se situó en el 2,5%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística. Son cuatro décimas por debajo de la inflación que había a finales de 2024.
De media, la inflación ha sido del 2,4% en Cataluña durante 2025, también cuatro décimas menos que el anterior, informa la Agencia Catalana de Noticias (ACN). El encarecimiento de los alimentos, que cerraron el ejercicio con un incremento de precios del 2,7%, encabezado por los huevos (+20,9%), ha contrarrestado la bajada de los carburantes e impedido una reducción mayor de la inflación.
Asimismo, el Instituto Nacional de Estadística ha confirmado que en diciembre el IPC bajó una décima respecto al mes anterior, hasta el 2,9%, y cerró 2025 con una media del 2,7%. La reducción de la inflación a finales de año se atribuye sobre todo a la reducción del precio de los carburantes respecto al mes de diciembre del año pasado. En cambio, la inflación de los alimentos y bebidas no alcohólicas se situó en el 3%, dos décimas más, principalmente por el efecto base de los aceites y las grasas.
Los productos que más y menos suben
La inflación catalana se situó por debajo de la media del estado español, que por arriba lideran Madrid (+3,7%), Ceuta (+3,5%) y el País Valenciano (+3,2%), mientras que en Murcia (+2,4%) y Cataluña (+2,5%) fue donde los precios subieron menos. Los precios que más subieron respecto al año anterior fueron bebidas alcohólicas y tabaco, vivienda y hoteles, cafés y restaurantes (4,1%), otros (3,7%), enseñanza (3%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (+2,7%). En cambio, crecieron de manera limitada los precios de comunicaciones (1,5%), medicina y transporte (1,3%), vestido y calzado (0,8%), ocio y cultura (0,7%) y menaje (0,2%).
