El estallido de la guerra en Irán tras los ataques israelíes y estadounidenses contra el régimen de los ayatolás el pasado sábado está suponiendo un vuelco total en la economía mundial. El precio del petróleo ha encadenado el cuarto día de subidas antes de la apertura de las bolsas europeas. A primera hora de la mañana, el petróleo ha experimentado nuevas subidas en el precio de los índices de referencia americanos y europeos.
El precio del barril de Brent, índice de referencia en Europa, ha experimentado un aumento del 1,6%, situando el precio del barril en 83,81 dólares. En cuanto al West Texas Intermediate (WTI), el índice de referencia en Estados Unidos, ha sufrido el mayor impacto de la jornada de hoy con un aumento del precio por barril del 3,2%, situándose en los 77,07 dólares.
El gas también se ha sumado a la ola de aumento de precios y el precio del gas natural licuado (GNL) experimenta una subida del 5% en el mercado de futuros holandés, de referencia europea, después de que ayer bajara casi un 10% al cierre de la Bolsa española.
El cierre del estrecho de Ormuz, el desencadenante
La guerra en Irán ha provocado que desde Teherán hayan bloqueado el paso de los barcos por el estrecho de Ormuz. Un bloqueo que impide la utilización de un enclave estratégico para el comercio, ya que uno de cada cinco barriles de petróleo circula por esta vía. Ormuz es la puerta de salida del petróleo y el gas del golfo Pérsico y la gran mayoría de las exportaciones van destinadas a los mercados asiáticos. La Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA) estima que el 84% del petróleo crudo y condensado y el 83% del GNL termina en los mercados asiáticos con China, India, Japón y Corea del Sur como principales destinatarios.

En cuanto al Estado español, la dependencia del crudo y gas proveniente de Ormuz es limitada y en declaraciones recogidas por Europa Press la vicepresidenta tercera del gobierno español y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, señala que solo el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado (GNL) que llega al Estado español pasa por Ormuz.
