El Banco Central Europeo (BCE) se ha mantenido fiel a su estrategia prudente, como era esperable a pesar de algunas presiones, y ha congelado nuevamente el tipo de interés de referencia en el 2%. Es la séptima pausa consecutiva que firma el órgano de gobierno de la entidad, a pesar de que la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Medio ha provocado un repunte de la inflación de hasta el 3%. El organismo reconoce que son momentos de incertidumbre, pero destaca que la zona euro continúa mostrando “capacidad de resistencia” y apuesta por esperar y ver cómo evoluciona el conflicto en las próximas semanas.
El organismo volverá a pronunciarse el próximo junio, momento en que se prevé que vuelva a reunirse para valorar la subida del tipo de interés a partir de nuevos informes que detallen la salud económica del continente. El BCE entiende que las previsiones de inflación a largo plazo “continúan estando firmemente ancladas”, según ha detallado en un comunicado. Las previsiones del pasado marzo apuntaban que la inflación podría situarse en el 2% el próximo año, cifra que persigue el organismo.
A pesar de esta decisión, el mismo comunicado del BCE apunta que los riesgos vinculados a la inflación “se han intensificado”. «El conflicto –admite el BCE– ha dado lugar a un acusado incremento de los precios de la energía, impulsando la inflación y afectando el clima económico». En todo caso, alega que el crecimiento de la inflación dependerá de la “intensidad y la duración” de la crisis energética; es decir, “del tiempo que dure la guerra”. Cuanto más larga sea, más caro será la energía, lo que encarece la producción de cualquier otro producto.

Los otros dos tipos que controla el BCE también continúan sin cambios. El básico se queda en el 2,15% y los tipos para los préstamos inmediatos continúan al mismo tiempo en el 2,4%.
Crecimiento de la inflación
La inflación se ha acelerado cuatro décimas respecto al dato público del pasado mes de marzo. Tal como ha admitido el BCE, este crecimiento viene motivado sobre todo por un repunte del 10,9% interanual del costo de la energía, según los datos preliminares de Eurostat. El incremento duplica al de marzo (5,1%). Excluyendo la energía del cálculo, la inflación en la zona euro se sitúa en el 2,2%. Otros bienes que crecen son los no energéticos, que crecen un 0,8%, o los servicios, con un aumento del 3%.
