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El SMI provoca tensiones entre la Moncloa y los empresarios españoles: «Sobra el gobierno»

El gobierno español mantiene bien activa la guerra abierta con el empresariado de Madrid. El ejecutivo de Pedro Sánchez ha ratificado este martes el aumento del salario mínimo interprofesional para 2026, que lo ha dejado en unos 1.221 euros brutos en 14 pagas, poco por encima de los 17.000 euros al año. En sus últimas comparecencias, además, Sánchez ha roto la dinámica que había guiado el frente laboral de su Consejo de Ministros, por la cual los cargos socialistas tendían la mano a la CEOE, y era Yolanda Díaz quien la golpeaba. En una ponencia este lunes, el presidente español atacó a los empresarios, acusándolos de «borrarse» de las negociaciones para elevar el mínimo retributivo. Un comentario que no ha gustado al presidente de los patrones, Antonio Garamendi, que ya encadena tres años de relaciones rotas con la Moncloa. En una comparecencia durante la jornada del sector Horeca, Restaurant Trends, Garamendi ha reprochado a Sánchez «apartar e insultar a los empresarios, cuando sin la empresa un país no existe«.

Los grandes empresarios españoles, que ya han abandonado la negociación de las medidas laborales que ha llevado a cabo la Moncloa desde 2023, continúan acusando a Sánchez y Díaz de dinamitar las dinámicas tradicionales de capital y trabajo. «Hay algo que se llama diálogo social, y es la mejor infraestructura que tiene un país: y en el diálogo social no sobramos los empresarios. Lo que sobra es el gobierno», ha apostillado Garamendi. Ha acusado a Sánchez, además, de «apartar e insultar» al sector privado del Estado, atribuyéndose la representatividad de todos los negocios en el territorio español, desde el Ibex hasta las pymes, «aquellas que sufren cada día los recortes» que, a su parecer, impone la Moncloa. Cabe recordar que, a diferencia del caso catalán, en España no hay una representación paritaria dentro del diálogo social: la patronal de las grandes empresas concentra la representación del conjunto del ecosistema de negocio, sin voz propia para las pequeñas y medianas empresas.

Garamendi, en este sentido, continúa reivindicando el rol de la negociación colectiva, directamente con los sindicatos, en la garantía de las condiciones laborales para los trabajadores. El líder patronal «no duda que sea necesario subir los salarios», si bien llama a hacerlo en la mesa bipartida. Fuera de las relaciones en el lugar de trabajo, señala a un ejecutivo que «aprovecha cada subida para engordar su bolsa de ingresos con los impuestos».

Una imagen de archivo de la vicepresidenta segunda del gobierno español, Yolanda Díaz; el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y el secretario general de CCOO, Unai Sordo / Europa Press
Una imagen de archivo de la vicepresidenta segunda del gobierno español, Yolanda Díaz; el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y el secretario general de CCOO, Unai Sordo / Europa Press

Confrontación con Díaz

Ante las quejas de Garamendi, desde el ministerio de Trabajo han llamado a la «prudencia» por parte de los actores empresariales; y en concreto de Garamendi, que «gana 23 veces el SMI», según ha recordado la misma Díaz. En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros celebrado este martes, la titular de Trabajo ha quitado hierro a las alarmas del empresariado, y ha señalado las cifras macroeconómicas para asegurar que los sueldos de los trabajadores deberían ser aún más elevados. «El país va bien, está creciendo al 2,8%, con unos márgenes empresariales brutales», ha argumentado, reclamando a los empresarios «el esfuerzo de repartir un poco la riqueza con la gente trabajadora». A ojos de Díaz, la mediana salarial española, cercana a los 1.680 euros, «no es un sueldo digno». «Empobrecer los salarios, rebajarlos, es hacer un país más pobre y más ineficiente económicamente», ha razonado.

Los argumentos de Díaz han encendido aún más a Garamendi. Especialmente la mención de su sueldo. Cabe recordar que el patrón de los patrones se autoasignó una retribución de 300.000 euros anuales cuando ganó las elecciones internas, el pasado 2023, un aumento de más del 9% interanual que lo convirtió por primera vez en asalariado de la organización. Según el empresario, su salario va «de acuerdo con su responsabilidad». Ha acusado a la ministra de dedicarse a hacer «puro populismo», con declaraciones que «ya aburren». Ha insistido en atribuirse la representación de autónomos y pequeños empresarios, «los bares y los pequeños comercios», mediante la Cepyme. Así, reclama al Consejo de Ministros «auténtica responsabilidad, y que deje el monólogo social como elemento político de su campaña electoral». Ha dado cuenta del giro discursivo de los socialistas, considerando que Sánchez «no ha estado a la altura» de las necesidades del tejido productivo. «Lo que no puede ser es que usen el SMI para darnos caña», ha atacado.

El gobierno «se hincha a impuestos»

Garamendi ha completado su gira contra el ejecutivo con una entrevista en la cadena Cope, donde ha acusado a Sánchez de «buscar enemigos para tapar miserias» con el enfrentamiento con los empresarios. Bajando a las cifras, ha cuestionado el fundamento económico de la propuesta que ha aprobado Díaz con los Sindicatos, y la procedencia de los análisis que la han justificado: «han utilizado unos expertos que no han pagado un sueldo en su vida, que hicieron un planteamiento que difería de la realidad». De hecho, considera que las subidas salariales son «complicadas» de asumir para el capital español por culpa del gobierno, y no de las mismas empresas. «No se pueden elevar los salarios porque el gobierno se está hinchando, y lo digo así de claro, a subir los impuestos. Todo al final se lo come el gobierno, porque, si no, estaría en los bolsillos de los trabajadores», ha argumentado. El sector privado es «la muñeca de trapo a quien golpear» desde la Moncloa, y no «la solución», que, reivindica, siempre han sido. «Somos las empresas las que creamos la riqueza», ha concluido.

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