Cuando piensas en los gigantes del bosque, la mente suele viajar a los bosques de secuoyas de California o a los densos eucaliptales del norte. (Sí, ese instinto de mirar hacia arriba hasta que te duele el cuello). Sin embargo, la ciencia acaba de demostrar que no es necesario ir tan lejos para encontrar un rascacielos vegetal.
Un estudio pionero liderado por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y el CREAF ha puesto fin al misterio. Tras mapear con tecnología láser cada rincón del territorio, el veredicto es inapelable: el árbol más alto de Cataluña se encuentra en el corazón de la ciudad de Girona.
Un plátano de sombra de 18 pisos
Contra todo pronóstico, el récord no lo tiene un abeto centenario del Pirineo ni una especie exótica importada. El protagonista es un plátano de sombra (Platanus x hispanica) situado en el emblemático parque de la Devesa. Las medidas técnicas confirman que este ejemplar alcanzó en el año 2021 una altura exacta de 54,55 metros.
Para entender la magnitud de esta cifra, basta con una comparación urbana: su envergadura es similar a la de un edificio de dieciocho plantas. Este gigante ha crecido al amparo de sus compañeros en un parque que ya de por sí es famoso por la altura inusual de su arbolado, pero este ejemplar ha logrado superar a todos los demás, convirtiéndose en un monumento natural excepcional.
El hallazgo ha sido posible gracias a la tecnología LiDAR, que permite identificar elementos del paisaje con una resolución mínima de parcelas de dos por dos metros. Este nivel de detalle ha revelado que, aunque las zonas con árboles más altos de media están en la Val d’Aran, el individuo más sobresaliente prefiere el ambiente urbano de la capital gerundense.

¿Por qué crece tanto en la Devesa?
La Devesa de Girona no es un parque cualquiera. Los expertos señalan que la competencia por la luz entre los miles de árboles plantados tan cerca unos de otros ha forzado a los ejemplares a estirarse hacia el cielo. Es una carrera biológica por la supervivencia: o creces más que tu vecino, o te quedas sin sol.
Además, la proximidad del río Ter asegura un suministro constante de agua y nutrientes, permitiendo que estos plátanos, que normalmente no alcanzarían estas cotas en entornos urbanos convencionales, se conviertan en verdaderos titanes. El árbol récord sigue vivo y, según los investigadores, continúa su proceso de crecimiento, por lo que su marca podría aumentar en los próximos años.
Este descubrimiento cambia la percepción que tenemos sobre la vegetación de la ciudad. A menudo ignoramos los beneficios de estos colosos, que no solo baten récords, sino que actúan como auténticos pulmones capaces de absorber toneladas de CO2 y regular la temperatura local de forma mucho más eficiente que los ejemplares jóvenes.

El futuro de los gigantes catalanes
El estudio de la UAB no solo buscaba una medalla para Girona, sino entender cómo el cambio climático está afectando el crecimiento de nuestros bosques y parques. Identificar estos ejemplares singulares permite establecer protocolos de protección especiales, asegurando que estos «abuelos» del ecosistema sigan vigilando nuestro entorno durante décadas.
Has leído esto porque te apasionan los secretos que esconde la naturaleza, incluso cuando está frente a nuestros ojos en medio de la ciudad. El gigante de la Devesa es un recordatorio de que, a veces, la maravilla más grande está en un parque por el que pasamos cada día sin sospechar que estamos bajo la sombra de un récord científico.
¿Seguirás caminando mirando al suelo o la próxima vez que visites Girona buscarás con la mirada al inquilino más alto de la ciudad?
