Una playa cercana a Barcelona sorprende por su belleza, servicios y carácter cultural, convirtiéndose en uno de los secretos mejor guardados del litoral catalán.
A menos de una hora de Barcelona, Santa Cristina ofrece aguas cristalinas, arena dorada y una tranquilidad sorprendente, con un toque de tradición local que la hace única.
Entre acantilados que se precipitan al mar y aguas que parecen pintadas a mano, se esconde un rincón donde el Mediterráneo se muestra en su máxima esplendor.
Una cala intacta, escondida entre acantilados y presidida por una roca rojiza imponente, ha sido reconocida por National Geographic como una de las playas más fascinantes de Cataluña.