Los gobiernos de la Unión Europea exigen este lunes en Bruselas más «flexibilidad» para poder otorgar ayudas a los agricultores con la nueva política agraria común (PAC), que comenzará a aplicarse a partir de 2028. Así lo trasladarán los ministros de Agricultura de la UE al ejecutivo de Ursula von der Leyen durante la reunión del Consejo de Agricultura y Pesca que se celebrará este inicio de semana. En este encuentro, tal como fija la agenda prevista, se debatirá sobre que las directrices que Bruselas fijará para cada gobierno de la UE en la futura PAC no tengan carácter normativo y otorguen margen a las administraciones nacionales para distribuir los fondos, una reclamación compartida por varios gobiernos europeos, entre ellos el español.
La reunión de este lunes en Bruselas llega después de las movilizaciones de los últimos meses del campo contra algunos aspectos de la futura política agraria común y contra el polémico acuerdo del Mercosur. Aparte de las exigencias de los agricultores, esta nueva PAC también despierta algunas preocupaciones entre los líderes de los estados miembro, especialmente por las recomendaciones de la Comisión Europea que buscan dar una «orientación estratégica» a los gobiernos nacionales para abordar los principales retos de la agricultura, como la renta agraria, la competitividad del sector, el relevo generacional o las medidas medioambientales. Los líderes europeos piden que, precisamente, estas orientaciones no vayan más allá. Es decir, que en ningún caso limite la capacidad de los gobiernos estatales para diseñar sus planes, adaptados a sus características del territorio y las necesidades de su agricultura.

Las reclamaciones del gobierno español
Las reclamaciones del gobierno de Pedro Sánchez están muy alineadas con las del resto de gobiernos de la Unión Europea. Fuentes diplomáticas españolas apuntan a la Agencia Catalana de Noticias (ACN) que las directrices de la nueva política agraria común no pueden tener carácter jurídico y exigen a Bruselas «subsidiariedad». «No pueden ser un instrumento para que la Comisión Europea imponga condiciones por la puerta trasera», indican las mismas fuentes. Este lunes, por lo tanto, los líderes europeos trasladarán a Bruselas sus exigencias para la futura PAC, que todavía se está negociando.
