Los datos de la encuesta de población activa publicada por el Instituto Nacional de Estadística este martes, que muestran un incremento del paro de cinco décimas en comparación con 2024 -cerca de 22.000 personas más-, no parecen preocupar a la Generalitat. En una comparecencia posterior a la difusión de las nuevas cifras, el secretario de Trabajo, Paco Ramos, ha asegurado que el mercado laboral catalán se encuentra en una «dinámica positiva«. Ha atribuido el aumento de personas demandantes de empleo a un efecto estacional: «Suele suceder en los últimos trimestres del año, y más que por la destrucción de empleo, se debe al incremento de la población activa«, ha razonado Ramos. Cabe decir que el diagnóstico no se corresponde con la tendencia que se marcó en el bienio 2023-2024: hace 12 meses, Cataluña registró poco menos de 330.000 personas desempleadas, unas 50.000 menos que un año antes, cuando se cerró el ejercicio con 383.000 personas sin trabajo. Aun así, el secretario ha sostenido que «los datos de la EPA del cuarto trimestre son positivos, más que notables«.
Lo ha hecho frente al criterio de los empresarios, que advierten que «no se está aprovechando el crecimiento económico» para consolidar el empleo. El secretario general de la patronal catalana de las pequeñas y medianas empresas Pimec, Josep Ginesta, ha alertado que «no progresamos adecuadamente». «Cataluña ha incrementado en 21.900 las personas en situación de paro». De hecho, contradice la lectura de Ramos, quien enfatiza los nuevos empleados y el crecimiento de la población activa: para Ginesta, la expansión de la base de trabajadores hace aún más preocupante la subida del paro. «Es un mal año porque, aunque incrementamos el número de empleados y afiliados, se pone de relieve que no estamos aprovechando las oportunidades de crecimiento sostenido que tenemos, y personas dispuestas a trabajar, hay», ha sentenciado.
Aún más cuando se compara con la zona euro, que cerró 2025 en torno al 6%, más de dos puntos por debajo de la catalana. «Cuando nos comparamos con otros países competitivos de nuestro entorno, vemos que tenemos un peor comportamiento y que se necesitan reformas y políticas públicas estructurales para ajustar el mercado de trabajo a las oportunidades que ofrecen las empresas”, ha añadido. Sí ha detectado una mejora de la calidad del mercado, especialmente en cuanto a la tasa de temporalidad que sufren los trabajadores del Principado. En 2025, solo un 11,4% de los empleados catalanes tienen un contrato temporal, mientras que el 88,6% restante trabajan en régimen indefinido.

«Seguridad jurídica» para las empresas
Por su parte, desde Foment del Treball atribuyen el malestar laboral al «contexto económico marcado por un entorno regulatorio cambiante y una presión normativa creciente». Según la patronal de las grandes empresas, el Principado necesita «un entorno de más estabilidad reguladora, crucial para fomentar la confianza empresarial». En su comunicado, la organización lanza una clara crítica a la ministra española de Trabajo, Yolanda Díaz, con una reivindicación del diálogo social por encima de la pulsión reguladora de las administraciones. «La negociación colectiva juega un papel clave y esencial: mejora la cohesión social, la competitividad, da confianza a los mercados y estabilidad económica», argumentan desde la asociación presidida por Josep Sánchez Llibre.
Los sindicatos llaman a vigilar «el estancamiento»
En cuanto al mundo del trabajo, hay una posición similar a la del Gobierno. El análisis de Comisiones Obreras apunta a un «buen momento económico en Cataluña». Aun así, comparte que el nivel de creación de nuevos puestos de trabajo se ha ido reduciendo, lo que obliga a «seguir en los próximos trimestres para descartar un estancamiento» en el dinamismo laboral. Alertan, además, que cerca de la mitad de las personas que aún están en paro «llevan mucho tiempo buscando trabajo y no lo encuentran». En concreto, un 40% de los demandantes de empleo en Cataluña se encuentran en situaciones de paro de larga o muy larga duración, una situación que exige un «abordaje específico» por parte de las administraciones. «Hay un riesgo muy evidente de cronificación del paro para un conjunto muy importante de personas», sostienen desde el sindicato.

