La Unión Europea ha cerrado un acuerdo de libre comercio histórico con la India después de casi dos décadas de negociaciones complejas que han culminado en medio de la inestabilidad global creada por la guerra arancelaria de los Estados Unidos. El siguiente paso es la aprobación interna antes de poder convocar la firma final del pacto, que supondrá una reducción de los aranceles entre las dos potencias. En el lado europeo, el acuerdo supondrá una reducción de los aranceles indios al vino, que pasarán del 150% al 20% o el 30%, mientras que el aceite de oliva quedará exento. Asimismo, sectores vitales para la economía de la UE como el de la maquinaria, los químicos, los plásticos o las farmacéuticas también se beneficiarán del acuerdo.
Bruselas confía en que el tratado de libre comercio, que prevé la eliminación o la reducción de los gravámenes al 96,6% de las mercancías que exportan a la India, permita duplicar las exportaciones al país en 2032. Actualmente, las exportaciones de bienes y servicios de la UE a la India están valoradas en unos 180.000 millones de euros. Con este acuerdo, la Comisión Europea considera que los sectores industriales y agroalimentarios de la UE tendrán una “ventaja competitiva significativa” porque da un acceso privilegiado al país más poblado del mundo, con 1.450 millones de habitantes, y a la gran economía que más rápido crece en el mundo, con un PIB anual de 3,4 billones de euros.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, escenificarán el acuerdo con una ceremonia en Nueva Delhi este martes durante la cumbre India–UE. El nuevo tratado de libre comercio ahorrará unos 4.000 millones de euros anuales en aranceles a los productos europeos, según calcula Bruselas. Para Cataluña, el mercado indio aún tiene mucho potencial, ya que actualmente supone unos 600 millones de euros anuales en ventas, según los datos de Acció. Las principales exportaciones son la maquinaria, los productos químicos orgánicos y los plásticos, mientras que las importaciones más destacadas son los químicos, los combustibles y las prendas de vestir. Acció ve oportunidades de negocio interesantes en la India en el ámbito de las nuevas tecnologías, productos químicos avanzados y la gestión de residuos.
Puntos principales del nuevo tratado
El acuerdo de libre comercio incluye numerosas rebajas de aranceles. Por ejemplo, la India reducirá de manera gradual los gravámenes a los automóviles del 110% a un mínimo del 10%, con una cuota de 250.000 vehículos anuales, mientras que se eliminarán por completo para las piezas de coches en un período de entre 5 y 10 años. También se eliminan los aranceles a la maquinaria, los productos químicos y los fármacos, que actualmente afrontan gravámenes del 44%, 22% y 11%, respectivamente. En el sector agroalimentario, los aranceles indios al vino pasarán del 75%-150% a un máximo del 20%-30%, mientras que los del aceite pasarán del 45% a 0 en 5 años, mientras que los que se aplican a productos agrícolas procesados, como el pan y los productos de repostería, actualmente al 50%, también se eliminarán.
Bruselas ha intentado tranquilizar a la agricultura europea, en pie de guerra por el acuerdo con el Mercosur, y ha garantizado que los agrícolas europeos “sensibles” quedarán “totalmente protegidos”, ya que la carne de ternera y de pollo, el arroz y el azúcar quedan excluidos de la liberalización del acuerdo. Asimismo, recuerdan que “todas las importaciones indias” deberán continuar respetando las normas sanitarias y de seguridad alimentaria de la UE.
