La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha propuesto eliminar las barreras comerciales que existen entre los mismos países de la Unión Europea para reducir el impacto de los aranceles impuestos por Donald Trump. La dirigente francesa cree que este gesto compensaría “con creces” los efectos económicos que generarían los impuestos que pretende impulsar el magnate norteamericano.
En una comparecencia ante el comité sobre Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, Lagarde ha asegurado que el impacto de estas barreras es equiparable al efecto que generan aranceles del 60% en bienes y cerca del 100% en servicios. El Fondo Monetario Internacional había hablado en términos bastante similares. En este caso, equiparaban las barreras a unos aranceles del 40% en el primer caso y hasta el 110% en el segundo. «Sean cuales sean los datos, estamos ante una imposición significativa sobre nosotros mismos; nosotros somos nuestro peor enemigo», ha remarcado Lagarde.
Con estas declaraciones, Lagarde deja caer que Europa se está poniendo trabas a sí misma y apuesta por consolidar un mercado único europeo. La presidenta del BCE cree que el potencial económico de la UE sería “enorme” si apostara por derribar las barreras comerciales entre países vecinos.

Suspendido el acuerdo comercial con los EE.UU.
En todo caso, la guerra comercial impulsada por Trump ha dado un giro de 180 grados después de que el Tribunal Supremo americano anulara la semana pasada los aranceles generales decretados por la Casa Blanca, alegando que necesitaba el visto bueno del parlamento. Trump, que también había amenazado a la UE, cerró un acuerdo comercial con Bruselas, pero el Parlamento Europeo lo ha paralizado tras el revés del Supremo. Es la segunda vez que los parlamentarios comunitarios toman esta decisión después de suspender sus efectos por las amenazas sobre Groenlandia.
La guerra comercial amenaza con incrementar aún más la inflación, que sigue disparada a pesar del retroceso de los últimos años. Actualmente, se encuentra en el 1,7%, muy por debajo del máximo registrado en octubre de 2022 (10,6%). Lagarde atribuye estas percepciones a las impresiones de cada uno y a la variedad de incrementos de precios. Los alimentos, por ejemplo, se han encarecido más que los bienes industriales. En este sentido, la presidenta del BCE se ha comprometido a mejorar la comunicación con los ciudadanos europeos, que aún perciben el encarecimiento de los productos. Lagarde también ha pedido a la UE más recursos para formación financiera y le avisa que se está «quedando atrás» respecto a otras jurisdicciones.

